¿Cuál fue la inspiración de Picasso para pintar la enigmática obra que inició las vanguardias del siglo XX y cuáles son las interpretaciones que se han hecho de ella?
Cinco mujeres desnudas con rostros que se van deformando y cuyos cuerpos que pierden volumen bastaron para inaugurar turbulentamente el siglo XX en la historia del arte. Se trata de la obra que creó las vanguardias, el golpe habría de marcar el devenir artístico en lo sucesivo, pero ¿cuál fue la inspiración de Picasso y cuáles son las interpretaciones que se han hecho de ellas?
La idea de Las señoritas de Avignon rondó la mente de Picasso desde finales de 1906, cuando el malagueño comenzó decenas de bocetos y más tarde, estudios preparatorios sobre la escena que llevaría al lienzo. El artista atiborró cuadernos de formas simples en lápiz y carboncillo: se trataba de mujeres desnudas cuya silueta abandonaba cada vez más las curvas del cuerpo humano y adoptaba figuras geométricas, especialmente las esbozadas entre mayo y junio de 1907.
Inspiración: placer y muerte

«Un peligro específico que (Picasso) tenía en mente era una enfermedad sexual potencialmente mortal, una fuente de ansiedad considerable en París en ese momento; Los primeros bocetos para la pintura vinculan más claramente el placer sexual con la mortalidad».

«Como revelan sus estudios preparatorios, Picasso inicialmente concibió a la figura a la izquierda de la pintura como un estudiante de medicina, en el acto de entrar al burdel. Al decidir que tal detalle narrativo interferiría con el impacto visual del trabajo, finalmente transformó la figura en una quinta prostituta».

La descripción curatorial del MoMA, que ostenta la pintura original desde 1939 la describe de esta forma:

«Las caras de las figuras de la derecha están influenciadas por máscaras africanas, que, según Picasso, funcionaron como protectores mágicos contra los espíritus peligrosos: esta obra, dijo más tarde, fue su «primera pintura de exorcismo»».
