Álamo, Ver.- El servicio de limpia pública trabaja los trescientos sesenta y cinco días del año porque las instrucciones del alcalde Jorge Vera Hernández son precisas: Mantener a toda costa limpia la ciudad y mantener organizado el horario en torno a los camiones que regularmente acuden a los domicilios para recoger puntualmente la basura.

Ana Bertha Coronel Yáñez, titular de la Dirección de Limpia Pública, establece que también se trabaja recogiendo todo aquel cacharro que, al llenarse de agua, se convierte en un peligro porque el mosco encuentra el lugar ideal para reproducirse.

Refiere que los camiones recolectores de basura llegan a las comunidades y a las colonias para recoger ese tipo de basura de manera programada, ya que previamente una unidad de sonido, avisa del día y la hora en que se recogerán los cacharros.

Expone que, desde las primeras horas del día, cuadrillas de trabajadores de limpia pública se dan a la tarea de barrer las calles de la ciudad y que algunas personas (muy pocas) igualmente, escoba en mano, barren banqueta y parte de la calle que le corresponde.

La directora de la dependencia citada apunta que en la ciudad existen predios baldíos que se convierten en nidos de animales rastreros y ponzoñosos, donde los moscos que transmiten el dengue, el zika y el chicungunya se reproducen peligrosamente.

Explica que es necesario que los propietarios de tales lotes, hagan conciencia del problema sanitario que generan, y procuren la limpieza sistemática de esos lugares, recordando que las leyes locales contemplan correctivos para quienes no se preocupen por la limpieza de sus solares.

Reitera que es necesario que la población sepa que el problema del dengue puede ser resuelto con la prevención, evitando dejar en la intemperie todo aquel objeto que al llenarse de agua, nos genera el problema.

Por ALF