Ayer se registró una intensa jornada de actividad sísmica a nivel internacional, con movimientos telúricos en China, Estados Unidos, Perú, Venezuela y Japón, todos ocurridos en un lapso de pocas horas y dentro de la zona del Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se concentra la mayor actividad sísmica del planeta.
El sismo más fuerte ocurrió en Venezuela, donde un movimiento de magnitud 7.5 sacudió la zona noroeste de Montalbán. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el evento fue superficial, con una profundidad de 13.2 kilómetros y epicentro a unos 300 kilómetros al este de Caracas, generando preocupación en la región.
En China, se reportó un sismo de magnitud 5.2 en la prefectura de Haixi, provincia de Qinghai, a una profundidad de 8 kilómetros. Autoridades locales señalaron que el epicentro se ubicó cerca de una zona previamente afectada por otro evento sísmico, por lo que se analiza como posible réplica.
En Estados Unidos, un terremoto de magnitud 5.6 se registró en el norte de California, en el condado de Mendocino. El Servicio Geológico de Estados Unidos informó que el epicentro se localizó cerca de Redwood Valley, seguido de varias réplicas de menor intensidad.
En Perú, un sismo de magnitud 4.9 sacudió la región de Ucayali. El Instituto Geofísico del Perú indicó que el epicentro se ubicó cerca de Pucallpa y que, debido a su profundidad de 154 kilómetros, fue percibido de forma leve por la población.
Finalmente, en Japón se reportó un sismo de magnitud 6.9 frente a la costa de la prefectura de Iwate, el cual se sintió con fuerza en Tokio. Aunque no se emitió alerta de tsunami, el evento generó atención debido a la constante actividad sísmica en la región.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado víctimas mortales, aunque sí se registraron daños materiales en algunas zonas afectadas. El movimiento de mayor intensidad llegó a generar una alerta preventiva de tsunami en el Caribe, lo que mantuvo en vigilancia a varios países de la región.
