Sacerdotes y parroquias comienzan a ser víctimas de la delincuencia, admitió el director de Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobierno de Veracruz, Sergio Ulises Montes Guzmán.
Es el caso de un ataque en una parroquia en el municipio de Fortín, donde celebraran una homilía de XV años, y la amenaza contra sacerdotes en Pánuco.
“Estamos acompañando a los padres de la Diócesis de Tuxpan en ese tema, fueron dos, y vía redes sociales les mandaron un mensaje amenazador y son cuestiones que tienen que ver con la instancia ministerial. Hubo un caso en Córdoba, de un pastor presuntamente secuestrado y liberado, no hemos tenido más casos y hay asaltos, como hay asaltos a casas y comercios y demás”, aseguró.
Recordó que en julio pasado, el evangélico Manuel Ramos, de la iglesia Bautista “Horeb” fue plagiado al salir de su domicilio, por lo que al ser liberado decidió abandonar Córdoba con su familia debido a la falta de garantías de seguridad.
“Fuera de ese caso y el de Pánuco no tenemos ningún otro; hay asaltos como los hay a casas, a comercios y demás pero que sea de manera consistente, no”.
A esto se suma los robos constantes a la parroquia de San Nicolás de Bari, en Córdoba, que en tres ocasiones ha sido víctima de robos, lo que llevó al párroco Juan José Mexicano a enviar una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador y al gobernador Cuitláhuac García Jiménez.
