La regidora cuarta, Brenda Guadalupe Carrión Cabrera, a un año con 9 meses de iniciar función se ha convertido en la edil menos productiva de la actual administración, destacando por su nepotismo al incrustar en la nómina a familiares de primer y segundo grado, a pesar de que la Fracción XXI del artículo 115 de la Ley Orgánica del Municipio Libre para Veracruz determina la obligación de un servidor público de no intervenir en cualquier forma de atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal o que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o parientes consanguíneos o por afinidad hasta el cuarto grado, o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios, o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen parte.

Desde los primeros meses de su función pública fue denunciada en la contraloría municipal, al ser detectada por uno de los regidores que Carrión Cabrera colocó como trabajadores de confianza a su hijo y su cuñado, sin embargo no ha sido suficiente para la regidora, quien hasta el momento ha percibido más de 2 millones 600 mil pesos correspondientes a su salario, aguinaldo y préstamo personal, mismos que han salido del erario público.

Si no fuera suficiente, durante el mes de agosto, trabajadores del panteón municipal Santísima Trinidad se manifestaron con un paro de labores, debido a que por órdenes de la regidora comisionada en Panteones, quería reducir hasta en un 50 por ciento el pago de exhumaciones a los empleados en dicha área, a pesar de que no les brinda las medidas de seguridad que exigen las normas de salubridad.

Por lo que la ciudadanía exige a la edil que desquite el salario que percibe de los impuestos de los pozarricenses, ya que solo se le visualiza en las sesiones de cabildo, donde solo acude a levantar la mano, pues hasta el momento no ha propuesto ningún proyecto o actividad en beneficio de la población.

Por ALF