Aunque ahora se dice inocente, víctima del aparato gubernamental y que todo fue parte de la “caja china” de Peña Nieto, el año pasado el exgobernador Javier Duarte de Ochoa se declaró culpable de los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa.

Duarte se declaró culpable a cambio de obtener una reducción de la sentencia, misma que se dictó en su contra en un juicio abreviado. Fue condenado a 9 años de cárcel y se le decomisaron 40 propiedades a su nombre.
El expriista dijo que confía en las autoridades federales actuales, pues aseguró que no son sus “perseguidores” ni tienen “encono” hacia él, en cambio dijo que tiene pruebas contra funcionarios del gobierno de Peña Nieto, aunque nunca acusó directamente al expresidente.

Hace un año negoció con la Procuraduría General de la República (PGR), desde el 17 de septiembre un proceso abreviado, para acortar su proceso y evitar el juicio oral, lo cual fue aceptado por la dependencia, quien solicitó 9 años de prisión en su contra.

Pero ahora, a solo un año, advierte que la verdad saldrá a la luz y “pronto” estará con su familia, pues asegura que entregará las pruebas correspondientes a las autoridades federales.

Duarte tiene dos procesos más abiertos, promovidos por la Fiscalía de Veracruz en su contra y por los cuales se le dictó la medida cautelar de prisión preventiva, de los cuales también afirma ser inocente, y que todo fue orquestado por el anterior gobernador.

La entonces PGR detalló una acusación completa al juez con testimonios de excolaboradores de Duarte, como Arturo Bermúdez Zurita y Xóchitl Tress, quienes describieron la forma en que Duarte encabezó la red por la cual se desviaron los recursos públicos en el estado mediante empresas fantasma, a pesar de esto, Duarte afirma no tener cuentas exorbitantes ni propiedades.

Se presentaron 47 datos de prueba ante el juez, pero Duarte se dice inocente, después de que el año pasado aceptara toda su culpabilidad, admitiera que creó una mafia para saquear al estado, hoy toda la culpa es de una conspiración y él es una víctima más, porque no iba a poder contra el aparato gubernamental.

Por ALF