Alejandro Ávila

Veracruz, Ver.- A casi tres meses de incertidumbre, Lucía Trujillo Rodríguez, enfermera del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, protestó frente a la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia contra la Mujer para exigir la localización inmediata de su hija de un año y seis meses de edad, cuyo paradero se desconoce desde el pasado 22 de junio.

​De acuerdo con el testimonio de la madre, los hechos ocurrieron frente a un domicilio ubicado en la colonia Unidad Habitacional El Coyol, donde el padre y la abuela paterna presuntamente le arrebataron a la menor de los brazos.

​Trujillo Rodríguez detalló que ambas partes mantenían un acuerdo de custodia compartida que permitía al padre cuidar a la niña mientras ella laboraba en el nosocomio; sin embargo, la situación escaló a la vía legal cuando tribunales federales emitieron órdenes de restitución a favor de la madre, mandatos que (según denunció) no han sido acatados y a los cuales el padre tampoco dio cumplimiento al ausentarse de una audiencia inicial obligatoria.

​Durante su manifestación, la afectada señaló la presunta omisión por parte de las instituciones encargadas de procurar justicia. “Al día de hoy las autoridades no se han movilizado; no han activado el Protocolo Alba, aunque la Alerta Amber sigue vigente”, expresó con urgencia.

​En su búsqueda particular, la madre acudió al domicilio donde se presuponía que ambas personas se resguardaban, situado en la calle Cerro Azul de la misma colonia, pero constató que la vivienda se encontraba completamente desocupada.

​Ante la falta de avances tangibles en la carpeta de investigación, la familia y las instancias de búsqueda mantienen activa la alerta para dar con la menor, quien es de tez blanca, nariz pequeña, cabello lacio y presenta como seña particular un lunar rojo en la parte baja de la espalda. Trujillo Rodríguez hizo un llamado enérgico a la Fiscalía General del Estado para agilizar las diligencias necesarias que permitan esclarecer el caso y salvaguardar la integridad de la niña.

Por Redactor1