Veracruz, Ver.– La muerte de un niño de apenas cinco años dentro de una unidad hospitalaria del IMSS abrió una investigación ministerial que busca esclarecer no sólo las causas de su fallecimiento, sino también determinar si detrás de las lesiones que presentaba existió un caso de violencia familiar.

El menor, identificado con las iniciales L. V. S., perdió la vida durante las primeras horas de este miércoles en el área de urgencias de la Clínica 71 del IMSS, hasta donde fue trasladado debido a la gravedad de su estado de salud.

De acuerdo con los primeros reportes, el pequeño habría llegado procedente de la Unidad Médica Familiar 242 de Tejería, donde recibió atención inicial antes de ser canalizado a un hospital con mayores recursos para intentar salvarle la vida.

Sin embargo, los médicos no pudieron revertir su condición y finalmente confirmaron su fallecimiento.

Lo que encendió las alertas de las autoridades fueron las múltiples lesiones que presuntamente presentaba el menor. Según los primeros indicios, algunas de ellas tendrían varios días de evolución, mientras que otras serían recientes.

La presencia de diversas marcas y golpes en el cuerpo llevó al personal médico a dar aviso a las autoridades, por lo que elementos de la Fiscalía General del Estado tomaron conocimiento del caso e iniciaron las investigaciones correspondientes.

La Policía Ministerial busca establecer qué ocurrió antes de que el niño fuera llevado a recibir atención médica y, particularmente, quién o quiénes pudieron haberle ocasionado las lesiones.

Por ahora, cualquier responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades mediante la investigación y las pruebas periciales correspondientes.

El caso ha causado preocupación debido a la corta edad de la víctima y a la posibilidad de que las lesiones no fueran producto de un hecho aislado, sino de una situación de violencia que presuntamente pudo haberse prolongado durante varios días.

Las autoridades ministeriales deberán reconstruir las últimas horas de vida del menor, identificar a las personas que estuvieron con él y determinar si existieron omisiones o acciones que pudieran derivar en responsabilidades penales.

Mientras tanto, el cuerpo del pequeño fue trasladado para la realización de las diligencias correspondientes, que permitirán establecer con precisión la causa de muerte y aportar elementos a la carpeta de investigación.

Un niño de cinco años terminó en una sala de urgencias y ya no salió con vida. Ahora la investigación deberá responder una pregunta que resulta inevitable: ¿quién debía protegerlo y por qué nadie pudo hacerlo a tiempo?

Por Redactor1