Se celebra el aniversario de la fundación de la ciudad de Monterrey.
Con un desempleo enorme, inversiones paradas, empresas con dificultades económicas, violencia en las calles, delincuencia en todos lados, y por si fuera poco, con la vialidad destrozada tras un huracán que azotó a la ciudad, Monterrey saca su proverbial tesón para volver a erigirse en la ciudad ideal para vivir.
Sin embargo, los tiempos son de añoranza.
Monterrey nació en lo que ahora es la plaza Santa Lucía. Ahí, junto a unos ojos de agua, Diego de Montemayor, con 12 familias, fundó esta ciudad.
Pero hasta hace unos 40 años, la ciudad era pequeña y apenas llegaba hasta el Hospital Universitario. Eran tiempos de trabajo y tranquilidad. Los regiomontanos de edad sólo recuerdan una balacera, ocurrida en el Salón Laredo, en 5 de mayo y Jiménez, entre policías y unos pistoleros de apellido Anaya, originarios de China, cuando era gobernador Arturo B. de la Garza.
Hoy son tiempos distintos, difíciles, pero la ciudad no dejará de celebrar hoy su 414 aniversario.
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