Poza Rica, Ver.- De ser el mejor hospital del país, terminó siendo una vergüenza para los derechohabientes que, ahora, se ven obligados a recurrir a médicos particulares debido a que el Hospital Regional de Petróleos Mexicanos carece de ocho especialistas, denuncian trabajadores de los diversos departamentos. Sin embargo, los más afectados son los jubilados que, por su edad, requieren mayor atención constante para valorar su estado de salud. Pero resulta que se están muriendo por la falta de especialidades y, en el mejor de los casos, sus familiares los llevan a hospitales particulares y sus derechos como trabajadores jubilados quedan en el cajón de los escritorios.
Los afectados denuncian que las especialidades de las que ya no dispone ese «hospital de la muerte» son Cardiólogo, Angiólogo, Oftalmólogo, Otorrinolaringólogo, Neurólogo, Neurocirujano, Oncólogo Clínico y Dermatólogo. «Estamos a merced de morir y ningún funcionario de PEMEX hace nada, todos cierran los ojos inexplicablemente, no les dolimos, no representamos nada para ellos».
Acusan que se dan casos constantes de ingresos de pacientes politraumatizados con fractura de cráneo, hemorragia intracraneal, trombosis cerebral, derrame cerebral y no hay neurocirujano que los atienda, por lo que muchos han fallecido.
«Como ya viene el cambio de administración federal, nadie va a hacer nada, absolutamente nadie. Estamos solos en este hospital de la muerte», precisaron.
Para colmo, los especialistas optan por irse del hospital debido a los abusos, acoso laboral y malos tratos por parte del director Emannuelle Montiel Cerón, y ahora quienes pagan las consecuencias son los derechohabientes.