Poza Rica, Ver.- Mediante los rituales de fin de año, la gente pretende exorcizar sus miedos a la pobreza, al desamor, a lo desconocido y darle cierta predictibilidad, indicó una vendedora, quien por más de 20 años ha vendido productos en esta fecha.
En entrevista agregó que la gente lleva a cabo rituales como barrer la casa el último día del año con la idea de sacar las malas vibras, tristezas y negatividad; o comprar prendas íntimas de determinados colores con el fin de atraer amor o dinero; comer uvas con las últimas 12 campanadas del año; hacer maletas con la idea de viajar mucho el año que viene, etcétera.
Asimismo manifestó que el ser humano tiene temor, “hay temores conscientes e inconscientes, y una manera de entre otras en que se podría relatar la historia de la humanidad es la historia del miedo, el miedo en sus diferentes formas”.
En este contexto señaló que un ritual es una manera de exorcizar miedos, “de intentar generar control, calendarizamos lo intangible como lo es el tiempo, estamos intentando dar un cierto orden a la vida, una cierta medición y hasta cierto punto se logra porque si no viviéramos en una cuestión de caos, de sucesión interminable de tiempo, homogéneo y sin diferenciación”.
En diferentes zonas del centro hay un gran número de negocios que venden de todo para llevar a cabo los amarres de fin de año, veladoras, calzones, trusas, listones, inciensos aromáticos y una gran cantidad de productos para tener un mejor año. Todo lo encuentra en la zona centro y otros puntos de la ciudad.
