Grave déficit en rubro de seguridad pública

Con apenas 23 policías operativos, Álamo está lejos del estándar nacional recomendado; reciente renuncia del director de Seguridad Pública profundiza la crisis institucional

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- En medio de una ola de violencia que ha colocado al municipio de Álamo Temapache en el panorama nacional por crímenes de alto impacto, como el reciente caso del secuestro y asesinato de la maestra Irma, el municipio enfrenta un grave déficit de elementos policiacos.

A pesar de la urgencia por fortalecer la seguridad, las recientes convocatorias para reclutar personal han fracasado, ya que nadie ha querido integrarse a la corporación.

Al inicio de la actual administración municipal 2022-2025, encabezada por Blanca Lilia Arrieta Pardo, la Policía Municipal contaba con 46 elementos. Sin embargo, en el transcurso de este gobierno, varios han causado baja voluntaria, inconformes por el incumplimiento de prestaciones básicas, falta de uniformes, bajo salario y otras carencias denunciadas públicamente durante los paros laborales de noviembre y diciembre de 2023.

Actualmente, solo quedan 32 policías municipales, pero no todos están en labores operativas. Cinco se desempeñan como guardias municipales sin patrullaje, uno está asignado a funciones administrativas, otro funge como juez cívico y dos más se encuentran en la Academia de Policía El Lencero. Esto reduce el número real de policías operativos a únicamente 23, quienes tienen a su cargo la vigilancia de todo el municipio en 2 turnos: 11 un día y 12 al día siguiente.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, Álamo Temapache tiene una población de 107,270 habitantes. Según los estándares fijados en 2024 por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el municipio debería contar con al menos 180 policías operativos para cumplir con la proporción recomendada de 1.8 agentes por cada mil habitantes. La diferencia actual refleja un déficit crítico que pone en riesgo la seguridad pública.

A esta crisis se suma la reciente renuncia del director de Seguridad Pública Municipal, el capitán Raúl Saucedo Cisneros, quien dejó el cargo de manera irrevocable el pasado 18 de julio. En su lugar, la alcaldesa presentó a la licenciada Luz Estela Hernández Saavedra como encargada del despacho, sin embargo, su designación fue rechazada veladamente por varios elementos activos que ya habían expresado inconformidad con su posible llegada durante las protestas referidas.

Aunque fuerzas federales como Guardia Nacional, Marina, Ejército y Policía Estatal han mantenido presencia en el municipio, la escasez de policías municipales en funciones operativas evidencia el debilitamiento institucional de la seguridad local y refleja una falta de interés de alcaldesa en atender de fondo las condiciones laborales del personal encargado de proteger a la población.