Tihuatlán, Ver.- Agentes y subagentes municipales lograron obra pública con una compañía subarrendada por la que firmó el contrato original, pero se duda de la calidad de esas obras.
Y al margen de esos trabajos conseguidos, trascendió que autoridades ejidales, principalmente, exigen o simplemente piden prebendas a su favor.
En la reunión con la canadiense Bonatti, y su subarrendada Escamilla, trascendió que esta última fue requerida por algunos subagentes y ejidatarios para que les hicieran obras, pero nunca se dio aviso al ayuntamiento, por lo que este se desligó de cualquier deficiencia en la obra, lo que a la postre podría derivar en protestas en las cuales nada tendría que ver el gobierno municipal.
POR SABINO BAUTISTA JUÁREZ

