Al cumplirse 79 años de la expropiación petrolera, que dio pie al nacimiento de Pemex, en la zona norte de Veracruz hay poco qué festejar; pues el último informe de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) revela que el Activo Integral Aceite Terciario del Golfo (AIATG) produce apenas 39 mil barriles de petróleo por día, lo que que representa sólo el dos por ciento de la producción nacional de crudo.
A esto se suma el millonario adeudo que Pemex Exploración y Producción (PEP) sostiene con empresarios locales y compañías trasnacionales, además del mayor pasivo ambiental de todo el país con la contaminación del aire, ríos, arroyos, tierras de cultivo y daños en viviendas.
Las compañías que trabajan para la llamada “Empresa Productiva del Estado” también han sido corresponsables de los daños a caminos a causa del intenso tráfico de sus unidades pesadas en municipios como Poza Rica, Tihuatlán, Cazones, Coatzintla, Álamo, Naranjos, Papantla y Cerro Azul, entre otros.
Las decenas de denuncias públicas, demandas en tribunales y procesos de queja que son presentadas cada año por la destrucción de cultivos, mortandad de ganado y de peces, así como la inutilización de cuerpos de agua indispensables para el consumo básico en comunidades, son el trágico legado de Pemex en la región.

