Chaparrales, Cazones de Herrera, Ver.- Daños por más de cien mil pesos, resienten los comerciantes que forman parte del llamado Pabellón Artesanal y Gastronómico ubicado en la comunidad de Chaparrales, donde 16 de las veinte enramadas turísticas que habían sido construidas, fueron arrasadas por los fuertes vientos producidos por los frentes fríos, las cuatro restantes, requieren de reparación.
Eleazar García Núñez, presidente de ese organismo, lamentó la situación debido a que con mucho esfuerzo, hicieron la inversión para construir sus enramadas, pero el mal tiempo echó por tierra sus esperanzas de lograr un repunte en sus ingresos.
Explicó que por ahora, no cuentan con más recursos para volver a levantar las palapas, por lo que tratarán de buscarán apoyo del Gobierno Estatal para reactivarse, toda vez que la temporada alta con motivo de la Semana Santa, “ya está a la vuelta de la esquina”.
“Fue muy triste cuando la mañana del pasado martes, encontramos las enramadas totalmente destrozadas por los fuertes vientos. En algunos casos, los maderos fueron arrancados desde su base y las palmas salieron volando”, indicó.
Se trata de veinte emprendedores –entre ellos algunas madres de familia-, desde quienes elaboran diversas artesanías como quienes preparan alimentos a base de pescados y mariscos, que cada año esperan la llegada de los turistas para ofrecer sus productos.
