Fotografía nocturna con tuFotografía nocturna con tu

Las cámaras de los smartphones tienen un problema: los sensores de imagen son extremadamente pequeños. Por la noche es particularmente difícil captar la suficiente luz como para conseguir una buena foto, lo que hace que habitualmente este tipo de fotografías tengan ruido o se vean borrosas. En este artículo os vamos a enseñar unos cuantos trucos para que consigáis unas buenas fotos en la oscuridad.

Cuando la poca luz resulta un problema…
Antes que nada, me gustaría comentaros los principios físicos y técnicos que explican por qué tomar una fotografía en la oscuridad es tan difícil. Como ya he comentado en la introducción, el problema está en el tamaño. Los sensores con los que están equipados los smartphones cuentan, en su mayoría, con una superficie fotosensible que está entre 15 y 30 mm2. A modo de comparación: los sensores de imagen de formato completo de las cámaras réflex digitales que tenemos en nuestra editorial tienen una superficie de unos 860 mm2, es decir entre 30 y 60 veces mayores.

Los pequeños sensores de los smartphones pueden captar suficiente luz durante el día. Sin embargo, en la oscuridad, lo que ocurre es que sencillamente llegan muy pocos fotones al chip. Hay varias maneras de que los smartphones consigan una imagen clara, aunque todas ellas tienen sus ventajas e inconvenientes.

Más sensibilidad
Hayamos o no modificado alguna vez los valores ISO, casi todos nos hemos topado alguna vez con esta situación. Para conseguir una foto clara con un sensor pequeño en condiciones de poca luz, basta simplemente con aumentar la sensibilidad a la luz del sensor de imagen. Esto es algo que hace la propia aplicación de la cámara al tomar fotos en modo automático.

Sin embargo, una sensibilidad ISO superior provoca también más errores de lectura, que luego se manifiestan, entre otros, en forma de ruido, pérdida de detalle y en colores sin viveza. En resumen: las fotos son claras y, por lo general con buena resolución, pero en la mayoría de los casos no son muy vistosas.

Si vuestro smartphone no permite el ajuste manual de la sensibilidad ISO, podéis conseguir diversas aplicaciones que os ofrecen la posibilidad de hacerlo. Por ejemplo, Camera FV-5 Lite (Android) o Pro Camera (Apple) ofrecen una gran cantidad de opciones de ajuste. A diferencia del iPhone, la gran mayoría de smartphones Android (y sus correspondientes aplicaciones para la cámara) ofrecen muchas opciones en modo manual.

Más luz
Para mantener la sensibilidad del sensor a niveles bajos, (y por consiguiente el ruido), se necesita más luz. Dicho de forma simple, hay que aplicar más fuentes de luz al motivo que queramos fotografiar. Para ello, siempre tenemos a mano los LED para hacer fotos del propio smartphone. Muchos dispositivos modernos tienen incluso más LED, para ajustar el color de la luz del flash a la luz ambiental. Normalmente esto evita de forma bastante efectiva que toda la foto tenga un matiz de color predominante, consiguiendo así unas imágenes con un aspecto más armonioso.

Sin embargo, los LED integrados tienen sus inconvenientes. Por el efecto del flash en la dirección de la cámara se pierden todas las sombras, por lo que el motivo de la foto se ve muy bidimensional y «flasheado» o «quemado». Por ello, el flash que lleva integrado, solo se debe utilizar en caso de emergencia.

En la mayoría de los casos hay otras formas de conseguir más luz. Si vais a tomar una foto a algo en movimiento, entonces cambiad de ubicación. Si vais a tomar una foto a alguien, acercaos con esa persona a la siguiente farola si estáis en la calle. O si estáis en un bar, moveos hacia un lugar menos oscuro. Pero prestad atención en este caso a que (en la medida de lo posible) la luz no venga justo de arriba, puesto que esto hace que aparezcan unas sombras bastante poco agradables en la cara.

Mayor tiempo de exposición
Si no se podéis añadir más luz a la escena, entonces tenéis que darle más tiempo a vuestro smartphone. Con un tiempo de exposición más largo, el sensor de imagen «ve» el motivo que se está fotografiando durante más tiempo y es capaz de acumular más fotones. Pero esto, además de unas imágenes más claras, tiene otro efecto: todo lo que se mueva, aparecerá borroso. En el peor de los casos esto hará que tengamos una foto completamente borrosa, aunque también puede tener efectos estéticos como hacer que un coche en movimiento deje una estela de luz.

Para aumentar el tiempo de exposición es necesario utilizar el modo manual, también llamado a menudo «Modo Pro» o similar. La opción en cuestión se llama velocidad de obturación, tiempo de exposición o se abrevia simplemente con una «S». En modo automático, la mayoría de smartphones hacen las fotografías con un máximo de 1/10 segundos. Tiempos de exposición más largos hacen que al tomar una foto con una mano que no está completamente quieta se obtengan instantáneas borrosas.

Los tranvías y los coches en movimiento, ​​o los fuegos artificiales en el cielo se convierten en hermosas estelas de luz al utilizar aperturas entre dos y ocho segundos. Para retratar un paisaje iluminado por la luna, es posible que sean necesarios hasta 30 segundos de tiempo de exposición, el máximo tiempo en muchas aplicaciones para las cámaras. Si al utilizar unos tiempos de exposición largos las imágenes salen muy claras (sobreexpuestas), tendréis que aseguraros de que la sensibilidad ISO esté ajustada en modo «automático» o en un valor bajo. Si esto no ayuda a que el motivo que estáis fotografiando salga demasiado claro, tenéis que corregir el tiempo de exposición reduciéndolo.

Como es lógico, en este tipo de exposiciones tan largas es extremadamente importante que el smartphone no se mueva durante la captura. Para conseguirlo, podéis dejar el teléfono sujeto en algún lugar o apoyarlo contra algo. También podéis utilizar algún accesorio, lo cual nos lleva al siguiente punto.

Accesorios

Todo aquel al que le guste la fotografía nocturna y tome fotos en la oscuridad de forma habitual, debería hacerse con un trípode. En comparación con una auténtica cámara, los smartphones son ligeros y compactos. Y lo mismo se puede decir de sus trípodes. Por ejemplo, por algo menos de 15 euros podemos conseguir un pequeño Gorillapod. Y por menos de 10 euros también tenemos soportes universales con trípode para smartphone. Ambos caben cómodamente en el bolsillo y pueden estar listos para usarse en unos pocos segundos.

Conclusión
Hay bastantes formas de tomar unas fotos estupendas con el smartphone, incluso con unas condiciones de iluminación malas. Aquí os puedo dar un consejo que igualmente aplica para todo el mundo de la fotografía: tomaos vuestro tiempo para probar cosas diferentes. Conoced en detalle las posibles configuraciones de la aplicación de vuestra cámara. Y sobre todo, haced muchas, muchas fotos. Puesto que lo que os hará ser mejores fotógrafos no es simplemente leer este tipo de artículos, sino que vosotros mismos practiques.

 

AndroidPit

Por ALF