El monegasco Charles Leclerc, con apenas 21 años, desató la euforia de los ‘tifosi’ al llevar a Ferrari a la victoria en Monza, su circuito de casa, por primera vez desde 2010. En su primer año con la escudería italiana, Leclerc emuló a Fernando Alonso, quien también triunfó en su debut con Ferrari. Su victoria rompió una sequía de nueve años sin que un coche rojo alcanzara el primer puesto en el legendario trazado.

Leclerc tuvo que luchar hasta el último momento para asegurar su segunda victoria consecutiva, después de la que logró en Spa-Francorchamps (Bélgica) la semana pasada. La presión de los Mercedes de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas no le impidió desatar la locura en las gradas del ‘templo de la velocidad’.

El monegasco partió desde la pole y defendió su posición con firmeza, especialmente ante Hamilton en la salida. Su compañero de equipo, Sebastian Vettel, sufrió una carrera desafortunada desde el inicio. Vettel fue adelantado por Niko Hulkenberg (Renault) en la primera vuelta, y aunque lo superó más tarde, cometió un error en la vuelta 6 que condicionó su carrera. Un desliz en la curva de Ascari lo llevó a chocar con Lance Stroll (Racing Point), lo que resultó en una sanción de ‘stop and go’ más 10 segundos que terminó por arruinar sus posibilidades.

La lucha por la victoria se redujo a tres pilotos. Leclerc lideraba, seguido de cerca por Hamilton. Cuando Hamilton paró en la vuelta 20 para cambiar neumáticos, Leclerc también aprovechó para hacer lo propio, optando por neumáticos duros. Ambos salieron de boxes muy igualados, pero Bottas, que hizo su parada en la vuelta 28, intentó aprovechar la situación. Hamilton, al intentar adelantar a Leclerc en la segunda chicane, se fue largo tras una maniobra arriesgada, recibiendo solo una advertencia de bandera blanca y negra.

Carlos Sainz (McLaren) estaba realizando una excelente carrera en la sexta posición hasta que tuvo que abandonar en la vuelta 28 debido a un problema en su rueda delantera derecha durante la parada en boxes. Este contratiempo le hizo perder una gran oportunidad y acumula dos abandonos consecutivos.

La carrera continuó con Hamilton quejándose por radio de la falta de potencia para superar a Leclerc en la recta. En el giro 36, Leclerc cometió un error en la primera curva, pero Hamilton no pudo capitalizarlo. El monegasco aprendió de su experiencia en Austria y defendió su posición con habilidad. A falta de nueve vueltas, Hamilton intentó un adelantamiento agresivo en la primera chicane, pero se fue largo, lo que permitió a Bottas adelantarle. Sin embargo, Bottas también perdió la oportunidad de luchar por la victoria cuando, a dos vueltas del final, sufrió un contratiempo similar.

Hamilton, sin opciones para mejorar, paró para poner neumáticos blandos y conseguir el punto de la vuelta rápida. Mientras tanto, la carrera en Monza ofreció emoción hasta el final, con Ferrari disfrutando de una victoria tan esperada, y Renault celebrando una destacada cuarta y quinta posición.

El mexicano Sergio Pérez, partiendo desde la 17ª posición, demostró su habilidad en Monza, ascendiendo hasta el séptimo lugar. A pesar de un error en la salida y un cambio de alerón delantero, Max Verstappen (Red Bull) terminó luchando por el octavo lugar.

El Gran Premio de Italia no solo brindó la emoción esperada, sino que también consolidó a Leclerc como el nuevo líder de Ferrari. Su victoria no solo celebró la ansiada victoria en casa, sino que también inclinó la balanza en la lucha interna con Vettel, situándolo al frente de la clasificación de pilotos y marcando un hito en la historia reciente de la escudería.

Ferrari celebró con orgullo la victoria de su nuevo héroe en Twitter, con un mensaje que resumía el entusiasmo y la esperanza renovada de la escudería.