CASTILLO DE TEAYO, VER.- La ausencia de vigilancia nocturna en torno a la pirámide monumental, para resguardarla, conservarla y darle seguridad, mantiene sumamente preocupada a la delegación estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) debido a que el edificio prehispánico se encuentra en riesgo de grave deterioro; trascendió.
Y es que además de la falta de responsabilidad del Ayuntamiento para instruir a la policía municipal a montar guardia nocturna permanente en la pirámide, e impedir que vándalos ingieran bebidas alcohólicas y hagan sus necesidades fisiológicas en el lugar, la celebración de las fiestas decembrinas complica el problema.
Fuentes del INAH en esta cabecera municipal han señalado que personas inconscientes han lanzado hasta cohetes y otros explosivos al pie de este emblema arqueológico, sin que hasta el momento las autoridades municipales den muestra de acatar la recomendación de la institución cultural.
De hechos, se supo, la delegación estatal del instituto envió recientemente un oficio a la alcaldesa Zoila Caridad García Cristóbal en el que le solicita intervenir para garantizar rondines de vigilancia día y noche; en el mismo documento le comenta el riesgo que corre la pirámide debido a la libre venta de explosivos en el centro de este poblado.
Este jueves fue posible observar cómo trabajadores de la dependencia federal, quienes realizaban labores de limpieza en torno al citado patrimonio cultural, encontraron restos de “chispitas” entre el pasto, al parecer lanzado por niños o gente sin consciencia.

