De apenas 15 años, era el encargado de hacer sonar el cuerno para llamar a los participantes a iniciar la danza que da identidad al pueblo de Tihuatlán.
Hipólito Moreno Tapia
Tihuatlán, Ver.- Un profundo luto embarga a la comunidad cultural de Tihuatlán por el fallecimiento de Said Epifanio S. M., niño integrante de la emblemática Danza de la Vaca, quien perdió la vida en los primeros minutos de este sábado 12 de julio.
El deceso del danzante, que apenas el 1 de junio había cumplido 15 años, ha causado una gran tristeza, indicó su tío y coordinador de la danza, Narciso Alberto Sánchez Valdés.
Said era estudiante de tercer grado en la escuela secundaria general Cuauhtémoc, de esta villa, pero lamentablemente ya no pudo acudir a la graduación.
Desde temprana edad mostró una destacada vocación por la cultura y el deporte, añadió Narciso Alberto, quien lo describió como un niño comprometido, con muchos sueños por delante y un profundo amor por las tradiciones de su tierra.
De acuerdo con los testimonios, el jueves sufrió un golpe en la cabeza durante un juego de fútbol, tras lo cual fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Poza Rica. Durante su atención médica se le detectó un tumor, fue diagnosticado con muerte cerebral y finalmente perdió la vida esta madrugada.
Said formaba parte de la Danza de la Vaca desde los cuatro años, sumando 11 años de participación activa en esta agrupación que cuenta con cerca de 30 integrantes, entre niños y adultos. Su papel dentro del grupo era fundamental, ya que tenía a su cargo el cuerno, instrumento tradicional con el que se llama a los danzantes, y recientemente también se encargaba de tocar el tambor.
“El niño era de los más aplicados en el grupo, muy comprometido. Aparte de la danza, también participaba en las festividades de Xantolo y en el carnaval. Nos duele mucho su partida. Dios quería un ángel para que desde allá arriba haga sonar el cuerno”, expresó conmovido Narciso Sánchez.
El cuerpo de Said llegó este sábado por la mañana a su domicilio en la calle Mina, en la zona centro de Tihuatlán. Está previsto que este domingo se realice su sepelio en el panteón local, y como homenaje se contempla que sea acompañado con una última danza, tal como él lo habría querido.
Su partida deja un vacío en la vida de sus seres queridos y en el corazón de una comunidad que encuentra en sus tradiciones el alma de su identidad.
