POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- Trabajadores jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex) manifestaron su preocupación por las condiciones en las que actualmente opera el Hospital Regional, al considerar que los servicios médicos han dejado de ser dignos, seguros y constitucionalmente viables para las familias derechohabientes.
Luego de la presunta salida del director Emmanuel Román Cerón Montiel
los extrabajadores petroleros señalaron que esperan una verdadera reactivación del nosocomio, con atención de calidad y una respuesta inmediata a las múltiples carencias que, aseguran, ponen en riesgo la salud de cientos de pacientes.
Entre las principales demandas destaca la contratación urgente de médicos especialistas, debido a que actualmente existe una severa falta de cardiólogos, internistas, oftalmólogos y otros profesionales indispensables para la atención de enfermedades crónicas y padecimientos de alta especialidad.
Los jubilados denunciaron además que la escasez de medicamentos continúa siendo una constante dentro del hospital, obligando en muchos casos a los derechohabientes a adquirir por su cuenta tratamientos costosos o a suspender procedimientos médicos por falta de insumos.
Indicaron que la situación se ha vuelto crítica, particularmente para personas de la tercera edad que dependen totalmente del sistema de salud de Pemex para su atención médica, por lo que exigieron una intervención inmediata de las autoridades correspondientes.
Asimismo, recordaron que tanto el exdirector como otros funcionarios del hospital han sido denunciados penalmente por presuntas prácticas negativas que, según señalan, han atentado contra la integridad física de los jubilados e incluso de sus familiares.
Los inconformes insistieron en que no se trata únicamente de una exigencia administrativa, sino de una demanda de justicia y respeto al derecho a la salud, por lo que advirtieron que continuarán alzando la voz hasta que se garantice una atención médica adecuada para toda la comunidad petrolera derechohabiente.
