La administración de Javier Duarte en Veracruz fue un auténtico festín para los evasores de impuestos a través de empresas fantasma.
De acuerdo con datos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), en el periodo 2010-2016, cuando Duarte estuvo al frente de la entidad, se constituyeron decenas de compañías que en su conjunto defraudaron a la autoridad con al menos 20 mil 940 millones de pesos a través de la simulación de operaciones.
Ese monto equivale a casi la mitad de la deuda total del estado y el 56.4 por ciento de las participaciones federales recibidas por la entidad en 2016. Es también poco más del presupuesto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para sueldos y salarios de sus funcionarios.
El exgobernador estará tras las rejas en Guatemala, pero el fisco mexicano se ha quedado con la labor de investigar una red de al menos 225 empresas que se constituyeron legalmente y que facturaron operaciones inexistentes durante varios años con el objeto de evadir impuestos.
El Financiero

