Pero nadie puede regañarlo…
Es tan difícil llamarle la atención a un perrito. Uno llega a pensar que no hay nada malo que puedan haber hecho luego de mirar esos ojitos. Además no estábamos ahí cuando ocurrió. Los pugs son perritos buenos, puedo dar fe de esto (si alguna vez llegas a leer mi querido Gaspar, sabes que lo digo de corazón, ¡guau!).
UPSOCL


