El atardecer caía frente a la plaza Gran Patio, las familias disfrutaban el clima agradable mientras realizaban sus compras; en ese momento resonó una pieza imponente, pero que a su vez brindaba tranquilidad y surgía de los pasillos del centro comercial.
En ese momento destacaron los niños y jóvenes de la Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca, con sus ya tradicionales colores rojo, amarillo y verde, quienes deleitaron a los presentes con un homenaje a Star Wars episodio 1 la suite, canciones de Lara y estampas veracruzanas.
Era un flashmob, los presentes lo disfrutaron y captaron con sus teléfonos celulares el momento para compartirlo en sus redes sociales, los músicos se presentaron con la misma solemnidad que habrían tenido en un teatro, y así se percibió el ambiente debido al gran talento que demuestran con sus instrumentos de viento o percusión.
Y es que la Orquesta Esperanza Azteca ha albergado a niños de los 11 hasta los 17 años, quienes han crecido en un ambiente sano, alejándolos de algún vicio e incorporándolos a la cultura musical nacional e internacional.
Tal es el caso de Juan Bernardo, quien lleva 6 años en la orquesta sinfónica Esperanza Azteca, quien aseguró que cambió su vida por completo, después de no saber nada de lectura de partituras ahora sabe tocar tres instrumentos: el contrabajo, violín y saxofón.
Señaló que esto ha provocado que su vida social mejore, ya que le ha brindado la confianza para tener más amigos y realizar más actividades, pero sobre todo el interés de seguir en la música transmitiendo emociones de la mano de su contrabajo, por lo que exhortó a los jóvenes a incorporarse a la Orquesta Esperanza Azteca y descubrir sus talentos.
Por Andrés Mendiola // Fotografía: Rafael Rodríguez
