Vida Milenaria resguarda a los nidos y protege a las mamás para que puedan desovar con seguridad
Por: Mónica Tejeda Hernández
Tecolutla, Ver.- En medio del ir y venir de turistas el silencio de la naturaleza se impuso: varias tortugas marinas emergieron de la oscuridad del mar para cumplir su ciclo de vida, regalando a los visitantes un espectáculo tan inusual como profundamente conmovedor.
Irma Galván Tejada, presidenta de Vida Milenaria A.C., describió este fenómeno como un “testimonio de la evolución para la humanidad”, al tratarse de especies que han sobrevivido a grandes catástrofes a lo largo de millones de años, pero que hoy enfrentan su mayor amenaza en la actividad humana.
“Salieron varias, como seis, en medio del turismo. Para nosotros es una emoción y un orgullo verlas, porque sabemos que, pese al miedo, ellas vienen a preservar su especie”, relató.
La activista explicó que las tortugas, impulsadas por su instinto, llegan a la playa incluso en condiciones adversas. Se desplazan con cautela, cavan sus nidos y, en un acto casi ritual, comienzan a desovar mientras emiten sonidos que semejan un leve bufido. Al concluir, regresan rápidamente al mar, conscientes del peligro que enfrentan en tierra.
“Es impresionante ver cómo, antes de entrar al agua, algunas giran la cabeza, como si se despidieran del lugar donde nacerán sus crías”, expresó.
El arribo de estos ejemplares marca el inicio formal de la temporada de desove y anidación, luego de semanas de incertidumbre. Desde el 10 de marzo, voluntarios iniciaron patrullajes sin registrar actividad significativa, lo que generó preocupación ante la posibilidad de afectaciones por un derrame de hidrocarburo en otras zonas del Golfo.
Sin embargo, la llegada de la primera tortuga el pasado 21 de marzo trajo alivio. “Fue cuando dijimos: ya hay vida, oficialmente inicia la temporada”, recordó Galván.
Destacó que, hasta el momento, no se ha detectado presencia de hidrocarburos en las playas de Tecolutla y que los ejemplares observados se encuentran en buen estado de salud, lo que refuerza la esperanza de una temporada favorable.
Para quienes presencian este fenómeno, dijo, se trata de una experiencia única: “Siempre les digo que están viendo algo que viene desde antes de los dinosaurios, algo que ha resistido todo, menos la mano del hombre”.
En medio de este inicio alentador, también hay espacio para la memoria. Galván recordó a Fernando Manzano, fundador de la organización y conocido como Papá Tortugo, quien hace cinco años, pese a su delicado estado de salud, insistió en participar en un recorrido para ver a las tortugas y, un día después, falleció.
“Ayer y hoy la playa estuvo llena de vida… en cada huella sobre la arena, en cada patrullaje, es imposible no sentirlo”, compartió, retomando un mensaje escrito por su hija en redes sociales, donde se destaca que “su ausencia duele, pero su legado nos sostiene”.
Con la temporada en marcha, el equipo de Vida Milenaria A.C. mantiene la expectativa de superar cifras anteriores y, sobre todo, de seguir protegiendo a estas especies que, en su silencioso esfuerzo, continúan escribiendo una de las historias más antiguas del planeta sobre la arena de Veracruz.
