Álamo, Ver.- Con una gran cantidad de árboles que rebasan los 25 años de edad, las huertas citrícolas de este municipio han envejecido, lo que pone en riesgo los niveles de producción en cantidad y calidad que tanta fama le han dado a esta demarcación del norte veracruzano.

Frente a esta situación surge el reto de la citricultura del vecino municipio serrano de Ixhuatlán de Madero, donde, a decir del presidente de su primera Junta Local de Sanidad Vegetal, Javier Argüelles Olarte, actualmente existen seis mil 500 hectáreas de cítricos con huertas que tienen árboles con edades de entre los diez y los quince años.

“Ixhuatlán de Madero es un municipio que está creciendo, cada año se integran más productores, están sembrando… Esperemos que pronto sea la zona más pujante en cuanto a producción”, reveló.

Y sostuvo: “Sabemos que Álamo tiene más de sesenta mil hectáreas, pero sus edades están arriba de los 25 años, por lo tanto su producción ha decaído muchísimo… la sequía y la falta de comercialización han generado abandono de huertos y eso va a afectar en baja de producción y aumento de plagas.”

En contraste, subrayó que en el caso de Ixhuatlán de Madero se trabaja con huertas más resistentes y con un manejo agroecológico combinado con los métodos convencionales y con los orgánicos, que podrían dar mejores resultados en los próximo tres a cinco años.

Por lo pronto, el organismo fitosanitario que integra alrededor de 300 productores de Ixhuatlán de Madero y Tlachichilco, en voz de su presidente, Argüelles Olarte, se pronunció porque los programas y acciones que impulsan el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y el Comité Estatal de Sanidad Vegetal (CESAVE) lleguen hasta las parcelas.

Dijo que la Junta Local de Sanidad Vegetal ixhuateca está dispuesta a trabajar en una conjunción de esfuerzos, para que los recursos beneficien a sus agremiados, pues hasta entonces los programas oficiales son anunciados, pero no bajan como los productores esperan.

Por ALF