Por: Rubén Mejía Nuñez
Lenia Batres Guadarrama y el arte de la «austeridad franciscana» (versión 4T).
¡Para que veas cuánto nos cuesta la defensora de los desvalidos!
¿Pensabas que la Suprema Corte era para estudiosos del derecho constitucional de Harvard o la UNAM? ¡Por favor, eso es muy neoliberal! Nuestra ministra llegó a la SCJN no por el dedazo de su antiguo jefe, sino por pura y bendita tómbola del destino, armada con un doctorado… pero en la escuela de la vida vecinal.
¡Aquí tienes el desglose de su «brillante» e «irónico» ahorro para el país!
El «Austericidio» de los Asesores.
LA NÓMINA DE LOS 79
Al llegar a la Corte, se rasgó las vestiduras gritando que los ministros anteriores guastaban demasiado.
¿Cuál fue su gran solución de ahorro? Convertirse en la ministra con más empleados a su servicio de toda la SCJN. Registró un ejército de hasta 79 personas bajo su mando.
Mientras la «vieja guardia» operaba con 40 o 50 personas, ella casi duplica la cifra.
¡Eso es repartir el pastel entre más compas del movimiento!
El Descuentazo de Oropel.
$5 MILLONES DE PESOS MENSUALES
Mantener a este ejército de mentes brillantes (que le ayudan a redactar tweets y a buscar en Google qué significa «jurisprudencia») le cuesta al erario cerca de 5 millones de pesos al mes.
Pero no te preocupes, ella armó un circo mediático para anunciar que devolvía $83,000 pesos a la Tesorería porque «ganaba más que el Presidente».
El chiste se cuenta solo: te presume el regreso de unos cuantos miles de pesos con una mano, mientras con la otra te sangra millones en su nómina personal.
¡Es como pedirle un descuento de 2 pesos al taquero pero llegar en Suburban blindada con seis escoltas pagados por el local!
La Diplomacia Constitucional | «¡Pinche muerto de hambre!»
¿Quién necesita derecho avanzado cuando tienes finísimos modales? Cómo olvidar el tierno video filtrado en un pleito épico de vecindad, donde nuestra hoy Ministra de la Suprema Corte usó un lenguaje digno del máximo tribunal del país: “¡Sáquese a la chingada, pinche muerto de hambre!”.
Esas palabras ya quedaron grabadas con letras de oro en la cortesía judicial mexicana.
El Árbol Genealógico del Bienestar
En la dinastía Batres, el poder y el presupuesto son un asunto estrictamente familiar.
Mientras ella imparte «justicia», sus hermanos y familiares convenientemente han brincado de plaza en plaza en el gobierno federal y de la CDMX.
En esa casa el dinero público no se crea ni se destruye, ¡solo se transforma en puestos gubernamentales para la familia!
EL RESUMEN DEL «AHORRO» JUDICIAL:
79 asesores a su servicio (el récord de toda la Corte).
$5 millones de pesos mensuales en pura nómina de su personal de apoyo.
$83,000 pesos devueltos a la Tesorería para la foto y el aplauso.
1 frase inmortal para la jurisprudencia: «¡Sáquese a la chingada!».
Ahí la tienen: la mujer que llegó a limpiar la corrupción de la Corte, armada con un batallón de asesores, un carácter de mecha corta y un amor incondicional por vivir del presupuesto público.
¡Que viva la transformación!
