Las calles del pueblo mágico se llenaron de olor a incienso y perfume durante la procesión del Santísimo en el tradicional Jueves de Corpus Christi, donde articiparon cientos de papantecos.
POR: MIGUEL ÁNGEL GUERRERO
PAPANTLA, VER. – Las calles de esta ciudad se llenaron de gran colorido durante la procesión del Santísimo en el Jueves de Corpus Christi, siendo una celebración en la que se mezcla lo místico, lo religioso y lo sagrado, siendo cientos de papantecos quienes participaron en el recorrido que partió de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
Este día, el pueblo mágico de Papantla estuvo de fiesta al celebrarse el tradicional Jueves de Corpus Christi, en donde la riqueza cultural del Totonacapan dio paso a una tradición única en nuestro estado, en donde la religión se mezcla con la tradición y en ella participan los ciudadanos papantecos, quienes, orgullosos de su identidad, salen a las calles en esta procesión.
Durante esta procesión, el desfile recorrió las calles en donde participaron cientos de personas, lo que permitió que se desbordara la feligresía católica, partiendo de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, siguiendo por la calle 16 de Septiembre, Tres de Mayo, Aquiles Serdán, Pino Suárez, Juan de la Luz Enríquez, Obispo de las Casas, 16 de Septiembre y Reforma.
Para este día de fiesta se contó con la presencia del obispo José Trinidad Zapata Ortiz, quien estuvo de visita en este municipio y participó en la procesión del Jueves de Corpus, por lo que se tuvo la asistencia de personas del municipio papanteco, ya que se trata de una fiesta única en el estado.
Durante una magna procesión, el desfile multicolor recorrió las calles en donde participaron todas las danzas de la región, siendo una mezcla de religiosidad y misticismo, en donde se desbordó la fe de los católicos, siendo miles de papantecos los que acompañaron al “santísimo” durante su paso por las calles de esta ciudad.
Los papantecos se sienten alegres de ser partícipes de la magna procesión del Jueves de Corpus Christi, en donde acompañaron al “santísimo” que es llevado por las calles de esta ciudad, siendo una celebración de magia y misticismo, en donde el olor a incienso y las flores convierten de esta celebración algo único y especial.




