Este animal no fue, en sentido estricto, domesticado en territorio mexicano pero definitivamente tomó parte de la fauna doméstica que camino en casas y milpas prehispánicas. Los estudios de biología molecular han demostrado que este cánido se derivó del lobo gris (canis lopus) euroasiático, y que arribó al Continente Americano hace más de 10 mil años, junto con las diversas oleadas de humanos cazadores-recolectores que deambularón en el noroeste de Siberia y Alaska.

Los perros llegados a territorio mexicano eran muy semejantes a lo que ahora se les conoce como perro común. Desde el momento de su llegada, y hasta hace unos 2 mil años, de acuerdo con lo que se sabe, fue el único tipo de perro conocido en estas tierras. Posteriormente ocurrieron diferentes procesos genéticos y adaptativos que, según lo demuestran los estudios arqueozoologicos realizados hasta el momento, dieron origen a por lo menos cinco tipos de razas, la más conocida es la Xoloitzcuintle, o perro pelón mexicano, el cual apareció a inicios de nuestra era en el Occidente Mesoamericano, para dispersarse poco a poco en todas direcciones, de tal manera que, al llegar los Españoles en el siglo XVI, ya era conocido por la mayoría de las Culturas Mesoamericanas.

En México tenía una fuerte carga simbólica para el hombre. 

Los entierros humanos con un perro eran muy comunes, como símbolo de ayuda para cruzar el Mictlán, de lo cual existen muchas evidencias en Teotihuacan, Tehuacán, Tenochtitlan, etc.

El perro era un fiel compañero para la caza, en estas condiciones, sin duda, podía significar la diferencia entre la vida y la muerte, por lo tanto, era considerado que era acompañante para realizar viajes hacia lo desconocido.

Por lo tanto el valor simbólico del perro se amplió pues aparte de ser fiel compañero de vivos y muertos también lo eran lo de los Teotl (mal llamados Dioses).

El uso del perro como alimento también fue una práctica muy marcada entre los antiguos mexicanos.

Dado el valor del perro, las actividades de su crianza en las grandes ciudades prehispánicas dieron lugar al criador de perros, quien gozaba de gran respeto y éxito económico.

Por ALF