La mixteca, después de algunos años de paz, entro en un periodo de agitación en el otoño de 1455. Un sentimiento unánime de patriotismo había respondido al llamamiento de su soberano; por todos los pueblos se alistaban los cuerpos del ejército destinados a repelar la invasión Tenochca y en todos ellos se acopiaban víveres, se fabricaban armas y se reconstruían las fortalezas.
El motivo de la rotura de relaciones entre la Mixteca y México era la política absorcionista del poder de Tenochtitlan
Había en Coixtlahuaca un gran mercado, al que concurrían muchos comerciantes de lejanas tierras, unos a comprar y otros a vender, pues en él se encontraban alhajas de oro, plata y cobre, oro en polvo, plumas finísimas y baladíes, cueros de tigre, ropa primorosa, cerámica de gusto, cacao, hule, tabaco, maíz, frijol, frutas y muchos artefactos, procedentes de la mixteca, zapoteca, mazateca, Chinanteca, Cuicateca y otras partes.
Los mexica, aprovechándose de las franquicias del comercio, concurrían al tianquiztli no solo con objeto de comprar y vender sus producciones, sino con el fin siniestro de informarse de los elementos de guerra y de riqueza con que contaban los pueblos mixtecas, para que llegado el caso los reyes de Tenochtitlan hicieran la conquiste de ellos con conocimiento del terreno y recursos de defensa.
5. La determinación de Moctezuma

4. Y con la petición llegó la advertencia

La embajada llego a Coixtlahuaca sin novedad, y fue recibida en audiencia con todo el ceremonial por Atonaltzin, que se presento en ella lujosamente vestido para manifestar su esplendor. Parado frente al gran señor el Embajador Mexicaltecahtli le dijo en voz sonora: “Poderos o Señor: – Mi Tlatoani y señor Moctecuhzoma Ilhuicamina, tiene noticia de que habéis dictado una providencia inconveniente en contra de los mercaderes mexica, que se califica, de barbará, puesto que ella les prohíbe entrar y comerciar en vuestro estado.”
3. ¿Cual fue la respuesta de Atonaltzin?

2. El reto de Atonaltzin
Lo que ha de ser tarde, que sea temprano. Dile a Moctecuhzlma que no estoy dispuesto a levantar la prohibición a los mercaderes Tenochca y que acepto la guerra con que me amenaza. Igualmente dile, que recibo el presente que me envío contigo, como un recuerdo, por el cual suplico le des mis agradecimientos. A mi vez, Sr. Embajador, pongo delante de ti, este presente de riquezas mixtecas, para que tengas la bondad de llevarlo a tu soberano, al que dirás, que por ellas vera lo que me atributan mis súbditos, para que si lo venzo, sepan lo que deben darme de tributo los mexica.”
1. Moctezuma no era alguien a quien se podía amenazar
El embajador se retiro de Palacio, y recibido por Moctecuhzoma Ilhuicamina. Comunicó a este, concepto por concepto, la respuesta de Atonaltzin. Al día siguiente partió para México, a cuya ciudad llego después de ocho días. Presente Mexicalthecuhtli en el Palacio, y recibido por Moctecuhzoma Ilhuicamina, comunico a este, concepto por concepto, la respuesta de Atonaltzin. No pudo contener su asombro Moctecuhzoma, y exclamo: “Se conoce que es valiente Atonaltzin, y que no teme ni a mi ira ni a mi poder. Iré a buscarlo.”

