Delincuentes que portaban rifles de alto poder ejecutaron de 4 balazos a un vendedor de elotes, mientras este bajaba de su camioneta e intentaba meterse a su casa. Los hombres armados le dispararon a quemarropa y la muerte fue al instante.
LLEGABA A SU CASA
Como todos los días, Ricardo Larios Olmedo, después de las 19:00 horas regresaba a su casa tras salir a la calle a vender elotes preparados. Ya se encontraba afuera de su vivienda, ubicada en el callejón El Esfuerzo -a unos metros de la Secundaria General Número 3-, y justo cuando descendió de la camioneta utilizada para vender elotes, de repente tres sujetos armados aparecieron y le dispararon en varias ocasiones. Cuatro balas perforaron órganos vitales de Ricardo, por lo que comenzó a desangrarse.
Un acceso alterno al callejón facilitó la huida de los delincuentes, quienes presuntamente habrían escapado en un vehículo que era manejado por otro cómplice de los homicidas. Nadie logró identificarlos.
“Ayúdenme, Ayúdenme”, suplicó en repetidas ocasiones la víctima, quien poco a poco perdía el conocimiento. Al paso de algunos segundos los vecinos vieron morir al infortunado comerciante, quien yacía en un charco de sangre, a un costado de su camioneta.
Tras una llamada de emergencia a la Cruz Roja, los socorristas acudieron en cuestión de minutos, pero a su arribo solo confirmaron la muerte de Larios Olmedo, quien contaba con 25 años de edad.
¡YA LO ESPERABAN!
Aunque prefirió el anonimato y sin temor a equivocarse, un vecino de la colonia Morelos dijo que desde horas antes, él y otros residentes habían notado la presencia de personas sospechosas en calles aledañas, pero no reveló más detalles.
“Se escucharon como siete plomazos, yo hasta pensé que eran cohetes”, dijo otro de los curiosos que de inmediato se acercó a ver qué ocurría. Otra vecina dijo -al referirse a la ejecución- que a sus 27 años de edad era lo más terrible que había visto.
Más tarde, policías preventivos acordonaron la zona donde se apreciaban varios casquillos percutidos.
FAMILIA INCRÉDULA
Mientras decenas de policías mantenían acordonado el callejón El Esfuerzo, la madre del ahora occiso arribaba a la casa; manejaba un triciclo en el que también vende elotes y sorprendida ante la presencia policiaca, la mujer se limitó a preguntar a una vecina, ¿por qué habrá tantos policías?, pero nadie respondió al cuestionamiento.
Antes de que la infortunada llegara a donde se encontraba su hijo muerto, fue abordada por otros familiares, quienes le dieron la terrible noticia. La señora sufrió crisis nerviosa e incluso estuvo a punto de desvanecerse. Aunque demoraron un poco más, los hermanos de la víctima mortal también se enteraron e incluso irrumpieron en la escena del crimen para ver a su consanguíneo.
Luego de los dramáticos momentos arribaron policías de investigación así como la perito criminalista en turno, quien realizó las diligencias de rigor y posteriormente ordenó el penoso levantamiento del cadáver y traslado al SEMEFO, donde se determinó shock hipovolémico producido por proyectil de arma de fuego como causa de la muerte. En tanto, la fiscalía en turno abrió la respectiva carpeta de investigación.
POR CLEMENTE HERNÁNDEZ REYES
GRÁFICAS: LUIS SAN JUAN TRUJILLO
