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El conocido abogado Armando Violante Herrera, así como su hijo José Armando Violante Orta, fueron asesinados a tiros, al igual que el escolta que les brindaba seguridad a ambos, mientras pretendían desayunar en céntrico restaurante; Eibar de Jesús Ayala Violante, (sobrino) también fue atacado a tiros por al menos tres sujetos armados que irrumpieron en el negocio y rafaguearon a las víctimas.

“ERAN 3 SICARIOS”

Inesperadamente y mientras el reloj marcaba las 8:28 de la mañana, tres sujetos armados irrumpieron en el restaurante del hotel Cristal, ubicado sobre el bulevar Ruiz Cortines esquina con avenida Constitución en el centro de la urbe petrolera.

Testigos dijeron que instantes después de llegar, los tres sicarios dispararon de inmediato contra Arturo Jiménez Naranjo -escolta del conocido abogado- y sin dudarlo, hirieron a quemarropa también al joven José Armando y su primo Eibar de Jesús, ambos cayeron malheridos en el piso del restaurante.

Un testigo refirió que Armando Violante quiso escapar, se tapó con un mantel para pasar desapercibido pero un movimiento en falso fue suficiente para que lo hirieran a tiros; un balazo en la cabeza le arrebató la vida en cuestión de segundos.

Como si se tratara de una película de terror, bastaron segundos para que el restaurante se convirtiera en una auténtica escena sangrienta; alrededor de 20 clientes huyeron aterrorizados ante el temor de resultar heridos.

Socorristas de Cruz Roja acudieron, y al ver que tres de las cuatro víctimas ya estaban muertas, con inmediatez trasladaron a un hospital a Eibar de Jesús Ayala Violante, quien presentó tres heridas producidas por arma de fuego, por lo que se teme por su vida. El negocio fue asegurado por la Policía para que las autoridades ministeriales se encargaran de las diligencias. Cabe mencionar que la camioneta del ahora occiso quedó estacionada a las afueras del restaurante, donde a diario desayunaba el abogado; dicha unidad también recibió dos disparos, por lo que fueron hallados casquillos percutidos en la avenida Constitución.

YA IBAN POR ELLOS

Los tres delincuentes entraron al negocio y sin dudarlo dispararon contra Violante y sus acompañantes, era evidente que iban dispuestos a matarlos: “Imposible que se trate de una confusión”, dijo un testigo. Consumado el hecho, uno de los criminales corrió hacia la avenida Constitución y presuntamente abordó un carro y escapó, mientras que los otros dos se perfilaron hacia el centro de la ciudad y se perdieron entre la multitud.

YA HABÍA SIDO SECUESTRADO

En el mes de octubre del 2016, Violante Herrera fue secuestrado por un grupo de delincuentes que irrumpieron en su despacho ubicado en la calle 18 de Marzo de la colonia Tajín, lugar del que lo sacaron para subirlo a una camioneta; después de ocho días aproximadamente, el litigante dio señales de vida a través de las redes sociales y días después se incorporó a sus labores. Manejaba en su mayoría asuntos de materia penal, tan es así que durante el transcurso del lunes 14 de agosto y en compañía de su sobrino Eibar de Jesús, acudió ante la fiscalía séptima a presentar una denuncia en contra de uno de sus exempleados, quien le habría robado la cantidad de 70 mil pesos en efectivo tras falsificar -presuntamente- su firma.

Levantados los cargos por abuso de confianza y robo, Violante se retiró a su casa y al día siguiente fue ultimado.

Trascendió también que en el año 2008, Armando Violante Herrera también fue secuestrado pero fue liberado tras el pago del rescate.

APODERADO LEGAL DE SOLIDARIDAD

La víctima mortal era también el apoderado legal de la caja de ahorros Solidaridad y donde cientos de personas -en su mayoría jubilados de Pemex- fueron defraudadas; los agraviados acusan el desvío de más de mil 500 millones de pesos, por lo que presumen que pudo tratarse de un ajuste de cuentas, toda vez que en días anteriores el licenciado había impuesto descuentos de hasta 5 mil pesos por catorcena a algunos de los petroleros.

Decenas de personas exigieron a las autoridades que se trabaje y ahora sí se redoble la seguridad en Poza Rica, y la fiscalía no solo investigue los asesinatos de algunos cuantos o por ser de cierta clase social.

“Hoy en día nadie puede con la inseguridad en la ciudad, ni la Fuerza Civil, ni la estatal, ni los militares o federales, ¡nadie absolutamente!, esto se les ha salido de las manos”, dijo un taxista que prefirió omitir su nombre por temor a represalias.

Por ALF