Martínez de la Torre, Ver.- Un triple asesinato empañó el festejo de Navidad a tres familias de esta ciudad, quienes se reunieron no para festejar, sino para velar a sus familiares que perdieron la vida a manos de la delincuencia organizada.
Todo se originó a plena luz del día en pleno lunes 24 de diciembre. En un automóvil marca Nissan, tipo March, con placas de circulación YKW2555 del Estado de Veracruz que circulaba por el bulevar Luis Donaldo Colosio, viajaban tres empleados de la empresa Súper 2000, seguramente la plática giraba en torno a la Navidad y la tradicional cena en familia.
Al volante de la unidad iba Rodolfo Pérez García, de 63 años de edad, encargado de la seguridad de la empresa Súper 2000, propiedad del alcalde José de la Torre Sánchez; lo acompañaba de copiloto Yarchinio Hernández Marín, de 38 años y con domicilio en la calle Santiago de la Hoz 1001 de la colonia Primero de Mayo de esta ciudad y en el asiento trasero viajaba Marisol Aguilera Rojas, de 36 años, con domicilio en la calle Severo Maldonado número 506 de la colonia Ejidal.
Ninguno de los tres se imaginó el trágico destino que les esperaba, y fue precisamente al estar frente al restaurante de carnes asadas llamado Club Big Vocho en donde delincuentes los agredieron a balazos, dejando a las tres personas ejecutadas. Nunca se dieron cuenta que eran seguidos muy de cerca por sujetos que viajaban en vehículos Nissan tipo Tsuru, de color blanco y fueron quienes atentaron contra los empleados del alcalde José de la Torre. De los dos carros descendieron sujetos y sin mediar palabra alguna accionaron sus armas, uno de cada lado, y no le dieron tiempo de reaccionar a Rodolfo, quien por cierto había sido comandante de la Policía Municipal en este municipio y tenía conocimiento en seguridad y era actual guarura del presidente municipal.
Vecinos del lugar que presenciaron los hechos dijeron que se escucharon detonaciones de armas de grueso calibre, pero en el sitio Servicios Periciales solo encontró 7 casquillos percutidos, 4 calibre 40 mm y 3 de 9 mm, aunque se dice que los cuerpos presentan diversas heridas por arma de fuego. En el lujoso auto quedaron los cuerpos sin vida de los tres trabajadores; los dos hombres sentados y con la mirada al frente, mientras que Marisol al parecer trató de cubrirse de la lluvia de balas, pero no tuvo mejor suerte y quedó tendida en el piso del vehículo.
Se habla de que los trabajadores del Súper 2000 transportaban aproximadamente 200 mil pesos y en el asiento trasero fueron encontradas bolsas de lona color verde en donde presuntamente debió haber estado el dinero.


