Xalapa, Ver. –Las tomas ilegales de hidrocarburo en Veracruz – entidad ubicada en cuarto nivel nacional por este delito- alcanzó niveles insospechados de criminalidad cuando los responsables de estos actos atentaron contra la vida de policías encargados de preservar las áreas protegidas de PEMEX
El pasado 10 de octubre, un elemento de seguridad física fue acribillado en un camino de terracería localizado a la altura del kilómetro 60, de la carretera federal La Tinaja-Cosamaloapan. En las inmediaciones se aseguró un tracto camión, con un remolque tipo cisterna con capacidad de 31 mil litros, que contenía combustible robado.
Sobre este crimen la empresa petrolera no se ha posicionado; como sí lo hizo el 12 de enero de 2016, tras el asesinato del ingeniero Bernabé Ricardez Méndez, superintendente de la Terminal de Almacenamiento y Reparto (TAR), de PEMEX Veracruz , apuñalado en el estacionamiento de su empleo.
El ingeniero Méndez fue víctima de una agresión en el estacionamiento exterior de la TAR; fue trasladado al hospital regional de Pemex en esta ciudad, donde lamentablemente perdió la vida.
Se trata del primer hecho de este tipo en el gobierno bienal de Miguel Ángel Yunes Linares, donde de acuerdo con un reporte de PEMEX entre enero y julio de 2018 fueron detectadas 957 tomas clandestinas en Veracruz, ubicándola solo por debajo de Guanajuato (1016), Hidalgo (1055) y Puebla (1318).Ante estos actos vandálicos que atentaron contra la seguridad personal de PEMEX sobresale un personaje señalado por los estados de Veracruz y Puebla de encabezar el negocio del huachicol en sus zonas limítrofe: Roberto de los Santos de Jesús, alias El Bukanas, expolicía municipal ligado a Los Zetas por quien ofrecen como recompensa 5 millones de pesos.
LA SILLA ROTA
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