Tuxpan, Ver.- La Cuaresma es el tiempo de preparación para captar lo esencial de la vida y entender que Dios no es cuestión de prohibiciones, sino precisamente lo esencial en la vida, señaló el padre Florentino Lucas Valdés, párroco encargado de la catedral Nuestra Señora de la Asunción.

En vísperas del Miércoles de Ceniza, mencionó que la Cuaresma y Semana Santa serán una vez más la oportunidad para no perderse en este caminar de la vida diaria, por lo que invitó a no hacer a un lado a Dios de nuestras vidas.

“Lo que hace que nos perdamos en esta senda es que hay muchos caminos que se van ofreciendo a veces. El ser humano necesita que se le recuerde, necesita el llamado, el que descubra qué es la esencia de su humanidad, de dónde viene, hacia dónde va y porqué está aquí”, enfatizó.

En entrevista, el presbítero dijo que estas respuestas se encuentran cuando cada uno descubre que tiene una dimensión trascendente.

“La vida no es solamente aquí. La vida es un don de Dios y esta vida continúa más allá de la muerte, que es cuando tenemos una vida más allá de lo que vemos aquí en la tierra”, concluyó.

Por ALF