San Rafael, Ver.- El comerciante que logró escapar de la casa de seguridad en la colonia Alejandro Peña de Villa Independencia, en la que permanecía privado de la libertad junto a su mujer e hijos, quienes fueron rescatados por elementos de la Policía Municipal, es la persona cuyo cuerpo fue hallado en avanzado estado de putrefacción en una parcela citrícola de la comunidad Bella Esperanza.
El plagio
Como se recordará, el día 5 de los corrientes cerca de las 07:00 horas, Miguel Ángel M. S., proveniente de los Estados Unidos llegó a la terminal de autobuses ADO, en el centro de la ciudad, donde afuera de esta abordó un auto de alquiler para dirigirse a su domicilio y reunirse con su familia.
A los pocos minutos de haber llegado a su vivienda, varios sujetos fuertemente armados irrumpieron por la fuerza y a punta de pistola se lo llevaron junto a su mujer e hijos -de 9 y 7 años de edad- a una casa de seguridad, de donde horas más tarde escapó para ir en busca de ayuda, sin embargo, nadie lo hizo, por lo que llegó al palacio municipal, donde descalzo y con cinta canela en el cuello le contó lo sucedido al uniformado que vigilaba el lugar.
El rescate
Ante esta situación, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y Policía Municipal se trasladaron a la calle Juventino Rosas, esquina con Guarapo, de la colonia ampliación Alejandro Peña (Azucarera), donde lograron rescatar -sanos y salvos- a la mujer y sus hijos para llevados a un lugar seguro.
En el sitio fueron halladas dos bolsas de nilón que contenían restos humanos putrefactos, que fueron asegurados por el personal de la Fiscalía General del Estado (FGE), quienes a la fecha continúan investigando de quién o quiénes se trataban.
Aparece muerto
La noche del día miércoles, con claras huellas de tortura y en avanzado estado de putrefacción fue hallado el cuerpo de Miguel Ángel M. S., abandonado dentro del rancho citrícola Bella Esperanza, ubicado en la comunidad del mismo nombre, en los límites con la localidad agrícola Emiliano Zapata, municipio de Martínez de la Torre, hecho que es investigado por la FGE.
Por EDGAR JUÁREZ GÓMEZ
