Castillo de Teayo.- Una red de corrupción es la que impera en este municipio, pues han venido operando en estos nueve meses que va la administración municipal. Cobran fuerte cantidades de dinero para supuestamente impartir justicia, a pesar de que no están facultados para realizar estas funciones.
Se trata del director de Seguridad Pública Municipal, Joaquín Fuentes Mota; el jurídico del ayuntamiento, Pablo Zavaleta; la alcaldesa Zoila García Cristóbal, y una persona de nombre Javier Calixto Díaz, al cual lo presentan como supuesto secretario de la Fiscalía General de Justicia, cuando es una vil mentira.
Fue desde el año 2017 que la oficina de la Unidad Integral de Procuración de Justicia en Castillo de Teayo, fue cerrada de manera definitiva, donde Javier Calixto Díaz fungía en ese entonces como secretario de la fiscalía, y dejó de prestar sus servicios para esta dependencia.
El ayuntamiento contrató a Javier Calixto Díaz y lo sigue haciendo pasar como supuesto secretario de la fiscalía, realiza funciones que no les corresponden desde actas, acuerdos reparatorios, conciliaciones, sanciona delitos, oficios y hasta documentos sellados emite.
De acuerdo a licenciados de derecho, son muchos los afectados por estos funcionarios, quienes realizan acciones que no están fundamentadas en el Código Nacional de Procedimientos Penales o en la propia Constitución Mexicana, al ayuntamiento solo le corresponde las faltas administrativas del Bando de Policía y Buen Gobierno, el resto de los temas son de la fiscalía.
El caso más reciente sucedió en la comunidad de la Defensa, cuando se suscitó un homicidio culposo, tres personas se vieron involucradas en estos hechos y los funcionarios sacaron provecho del tema, pues le quitaron diez mil pesos a cada uno para supuestamente solucionar su problema legal, además hay quejas de detenciones ilegales y cobros indebidos.
Se abrirá una carpeta de investigación por estos hechos y también contra el ciudadano que se hace pasar por personal de la Fiscalía General, ya que se encuentran usurpando funciones; ciudadanos piden un alto a estos abusos, aunque los funcionarios se dicen intocables y respaldados por la propia presidenta municipal, quien sabe de estos actos de corrupción.
Por Pepe Cárdenas
