El torrencial aguacero que se registró la tarde-noche del jueves, provocó fuertes escurrimientos sobre el arroyo Cocineros, y el golpe del agua reblandeció una parte del terreno de un particular, originando un deslave que, aunque no dañó a la vivienda, preocupa a sus moradores.

Los hechos ocurrieron en el domicilio ubicado en calle Independencia, del Sector Coatzintla, propiedad del señor Lauro Barrios Rodríguez.

De acuerdo con el director de Protección Civil Roberto Carlos Sánchez Parada, el afectado hizo el reporte y se procedió a realizar la inspección, donde también acudió personal del Ejercito Mexicano del Plan DN-III, y el enlace de Protección Civil regional, Rocío Pineda Márquez.

En horas de la noche revisaron el sitio del deslizamiento y ayer viernes, volvieron al domicilio para evaluar la situación ya que el terreno se reblandeció, y amenaza con seguir socavándose, además de que decenas de tarros fueron arrancados desde su raíz y cayeron sobre el cauce del arroyo, lo que, con toda seguridad, va a tapar el paso del agua en los siguientes aguaceros, por lo que urge retirarlos.

Sánchez Parada, explicó que el socavamiento tiene su origen a que, desde el año 2011 cuando personal de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), dragaron el arroyo para un mejor escurrimiento, lo que ahora facilita que, en tiempos de inundaciones, el flujo de agua tenga más velocidad.

“El agua rebota contra la orilla del arroyo como el punto donde tiene su domicilio el señor afectado, y con el golpe se genera el socavamiento por lo que se va a solicitar apoyo del Gobierno del Estado, para ver de qué forma se puede dar solución a esta problemática”, precisó el titular de PC.
Finalmente explicó que, se solicitará el apoyo de Proteccion Civil Estatal y de la CONAGUA, para buscar alternativas y evitar un socavamiento mayor, que pueda poner en riesgo la vivienda.

Por su parte, el dueño del predio, Lauro Barrios Rodríguez, narró que a eso de las 7 y media de la tarde-noche del jueves, se escuchó un estruendo y al salir se dio cuenta de que los enormes tarros habían caído sobre el cauce del arroyo Cocineros, y que su cerca se había desgajado.

«Nunca pensé que fuera a ocurrir esto, fue una lluvia fuerte pero en otros casos ha sido peor y no había pasado nada», comentó.

Por ALF