En un peligro latente para la salud de las familias de la villa y compradores de mariscos que vienen al municipio se han convertido las descargas de aguas pluviales y sanitarias que sin control alguno van a dar a la laguna de Tamiahua.
Con la baja marea en ese sistema lagunar, quedan a la vista a lo largo de la calle Rivera las descargas de viviendas que van a dar a ese reservorio, que es uno de los más importantes en la entidad y el país.
Mientras autoridades sanitarias se preocupan por operativos en comercios y negocios dedicados a la venta de comida, parecen olvidar las conexiones no autorizadas que familias han realizado a la laguna.

