Poza Rica, Ver.- Una mujer de 77 años de edad pereció en el hospital regional a consecuencia de una presunta negligencia por parte de un neurocirujano al que familiares de la víctima acusan de tener una especie de “convenio” con una clínica particular de Tuxpan a donde obliga a sus pacientes que acudan a realizarse estudios a pesar de que en Poza Rica existen infinidad de hospitales particulares que realizan este tipo de estudios.

El señor Macario Ramos Hernández, declaró públicamente que todo inició desde el pasado 26 de octubre cuando tuvieron que ingresar a su madre al Hospital Regional porque se encontraba mal de salud a consecuencia de un derrame cerebral. Jamás imaginaron que en vez de mejorar, su madre perdería la vida por la falta de atención. Ellos son originarios de la comunidad Plan de los Mangos, Papantla.

El denunciante dijo que el primer médico que examinó a la señora Barbara Hernández Santes (su madre) fue uno de apellido Juárez quien les indicó que ella necesitaba una resonancia magnética pero forzosamente tenían que llevarla a la policlínica de Tuxpan donde le cobrarían la cantidad de siete mil 200 pesos por lo que les agendaron una cita para el viernes 27 de octubre; para su mala suerte, ese día, supuestamente la máquina estaba descompuesta y sería en vano que acudieran por lo que lograron llevarla hasta el día lunes. “Llevarla hasta Tuxpan fue muy complicado porque el hospital no quiso prestar ambulancia y tuve que pagar una particular”, expresó el señor Macario quien además manifestó que tanto el y sus hermanos se vieron obligados a pedir dinero prestado para pagar el estudio.

La familia Ramos Hernández iba con el dinero contado. La situación empeoró porque los médicos de la clínica particular le dijeron que no era posible realizar el estudio pues tenían que aplicar una anestesia cuyo costo era de 2 mil 500 pesos, cantidad, que ya no llevaban por lo que desistieron y tuvieron que regresar al Regional de Poza Rica.

“Mientras regresábamos a Poza Rica, el doctor Juárez nos dijo que de ninguna manera nos iba a aceptar otro estudio que no fuera de la policlínica de Tuxpan; estaba molesto porque le avisaron que no se había hecho la resonancia y nos amenazó que si mi madre fallecía él no se haría responsable de nada”, sostuvo el declarante.

Justo el día lunes, cuando los familiares esperaban que doña Barbara fuera revisada nuevamente, conocieron a otro médico de nombre Pedro Vallés quien les dijo que en Poza Rica podían hacer el estudio y no era necesario acudir a Tuxpan, lo que indudablemente llenó de esperanzas a Macario y a sus hermanas quienes pidieron la cita lo antes posible. Ese estudio lo hicieron en el hospital San José.

Justo ayer por la mañana, cuando la familia de la infortunada mujer conseguía más dinero para pagar medicamentos, recibieron la triste noticia de que la señora Barbara Hernández Santes se encontraba muerta.

Los familiares de la víctima interpusieron formal denuncia en contra del personal médico del hospital regional y en especial contra el doctor Juárez por poner “candados” para que la señora Barbara fuera atendida.

Exigieron una investigación al respecto para saber si el citado médico sostiene un convenio o recibe dádivas por obligar a los familiares de sus pacientes para que sea en la clínica de Tuxpan donde se les hagan los exámenes que les solicita. Por esos hechos, se dio inicio a la averiguación UIPJ/DVII/F3/3211/2017 por lo que es el MP del fuero común el que realiza las pesquisas de ley para castigar a quien o quienes resulten responsables.

Hasta el cierre de esta edición el personal médico del Hospital Regional no se había pronunciado al respecto.

 

POR CLEMENTE HERNÁNDEZ REYES

 

Por ALF