A pesar del anuncio de rehabilitación por parte de la SIOP, automovilistas y habitantes denuncian que la vía continúa en pésimas condiciones, con baches, vados dañados y riesgos constantes para quienes la utilizan diariamente.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- La carretera estatal Álamo-San Miguel-Ojite-Tuxpan, una de las principales vías de comunicación entre esta ciudad y el puerto tuxpeño, continúa sumida en el abandono, con tramos severamente deteriorados que dificultan el tránsito y ponen en riesgo a automovilistas, transportistas y habitantes de las comunidades cercanas.
Aunque autoridades estatales anunciaron trabajos de rehabilitación integral, usuarios de la carretera señalan que, hasta el momento, no se ha reflejado ninguna mejora en la vialidad y que, por el contrario, las recientes lluvias han agravado las condiciones del pavimento, provocando mayores afectaciones en distintos puntos del trayecto.
El pasado 5 de diciembre, el titular de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) del Gobierno del Estado, Leonardo Cornejo Serrano, acudió a la comunidad El Xúchitl para atender las inconformidades ciudadanas. En ese sitio aseguró que el 9 de ese mismo mes iniciarían trabajos de reencarpetado total, desde el entronque con la carretera federal Tuxpan-Tampico hasta el puente Ojite, para proseguir con los siguientes tramos.
Sin embargo, a más de siete meses de dicho compromiso, habitantes y usuarios aseguran que la carretera permanece prácticamente en las mismas condiciones, sin que se observen avances de la obra anunciada.
Conductores del transporte público, automovilistas y residentes de la zona señalan que recorrer esta ruta se ha convertido en una complicación diaria debido al mal estado del pavimento y al deterioro de varios vados, donde el paso vehicular resulta lento, riesgoso y, en algunos casos, complicado para unidades pequeñas.
Entre los puntos considerados más críticos se encuentran los vados ubicados en la localidad Kilómetro 33 Anexo Paso Real y en Rancho Nuevo, donde las condiciones de la superficie obligan a los conductores a extremar precauciones para evitar daños en sus vehículos.
Ante la falta de condiciones adecuadas, algunos usuarios han optado por tomar la ruta alterna por Tihuatlán para llegar a Tuxpan, pese a que representa más kilómetros de recorrido, mayor gasto de combustible y pérdida de tiempo.
A la problemática se suman numerosos baches, situación que usuarios consideran debe ser revisada mediante un estudio técnico que determine su verdadera necesidad, así como su ubicación y características.
