Cultura del tattoo en Japón si estás rayado eres criminal

En Japón, aquellos que van tatuados por la vida son asociados con criminales o mafiosos. Las ideas persisten, aún al pasar de los años.

Cuando Mana Izumi se hizo su primer tatuaje, a los 18 años, no buscaba rebelarse ni romper ningún tabú, simplemente quería imitar a la artista pop Namie Amuro, una de sus más grandes mujeres a seguir… Pero en Japón los tatuajes estuvieron asociados durante siglos a los criminales y a la mafia, una idea todavía muy arraigada y que permanece dentro de la cultura oriental, una muy, pero muy distinta a la nuestra.

Totalmente bronceada, con el cabello rubio platinado y con medio cuerpo tatuado, Mana Izumi, una exactriz porno de 29 años, no pasa desapercibida. Los estigmas que en Japón carga la gente tatuada van más allá del juicio de la sociedad, que sigue etiquetando como mafiosos o delincuentes, a aquellos que rayan con tinta su cuerpo.

Mana Izumi, al tatuarse, pensó que la iban a matar
Mana sabía que lo que estaba haciendo sería juzgado fuertemente por la sociedad japonesa, especialmente por sus padres. Aunque al principio no era realmente una seguidora de Amuro, su diseño le pareció perfecto para tatuarse. De acuerdo a información manejada por AFP, las cosas no fueron tan bien en casa cuando se supo del tatuaje. «Cuando mi madre vio mi tatuaje por primera vez, rompió a llorar y creí que mi padre me mataría. Pero es que me gusta ser un poco diferente», declaró Izumi.

En Japón los tatuajes aún despiertan unas reticencias profundamente ancladas. Un pequeño dibujo sobre la piel todavía provoca la exclusión directa y sin discusión de los baños públicos de agua caliente (onsen), de las piscinas, las playas y, bastante a menudo, hasta de los gimnasios.

«Es lamentable ver cuántos prejuicios hay contra los tatuajes», denuncia Mana Izumi, mientras le tatúan una calavera azteca en la pierna por 400 euros. «La gente puede pensar que parezco un poco loca», añade, fumando tranquila. «Pero no lamento tatuarme».

Cultura Colectiva

Por ALF