Álamo, Ver.- La constante inseguridad que impera en el municipio, derivada de robos y asaltos, mantiene en la incertidumbre y en el temor a la ciudadanía ante el riesgo de ser blanco de la delincuencia, lo mismo en atracos a domicilios que en atentados ocurridos en vía pública.
Ello después de que el pasado fin de semana ocurrieran por lo menos dos sucesos, en los que ciudadanos habrían sido víctimas de agresiones, presuntamente al intentar ser atracados por delincuentes.
Uno de esos casos fue documentado en las páginas de este rotativo y se registró en la céntrica calle Salvador Díaz Mirón, donde un joven fue golpeado salvajemente por más de un sujeto, dejándolo tirado en plena banqueta, y hasta donde socorristas de un cuerpo de emergencia tuvieron que acudir a auxiliarlo.
Esa misma noche, casi dos horas después, la Comandancia Municipal documentó la agresión sufrida por un joven residente de Estero El Ídolo, cuyo vehículo fue baleado mientras transitaba por la carretera federal Tihuatlán-Álamo, a la altura del ejido La Reforma.
Según narró la víctima a los uniformados, él se desplazaba sobre la carpeta de rodamiento y se percató que un vehículo desconocido lo iba siguiendo, hasta que al pasar frente a la entrada a La Reforma escuchó detonaciones, pero no detuvo su marcha.
Cuando los policías respondieron al reporte de auxilio, y se entrevistaron con el agraviado, revisaron la unidad y descubrieron que presentaba tres impactos de bala en la parte trasera.
Por fortuna, el joven afectado resultó ileso.
