por Arturo Arellano

  • La emergencia sanitaria muestra la fragilidad y saturación de los hospitales y clínicas de la secretaría de Salud en Veracruz
  • No aparece costoso equipo médico adquirido para el Hospital Civil de Xalapa ni para el Centro de Alta Especialidad de Xalapa
  • Simulan licitaciones desde ejercicios anteriores y la continuidad de los contratistas en los padrones prestadores de servicios

La pandemia por COVID-19 avanza en Veracruz en medio de un Sector Salud debilitado por el desabasto, la escasez de recursos, la corrupción, el derroche y la simulación tanto del actual Gobierno, como de administraciones anteriores.

De hecho, la Emergencia Sanitaria por Causa de Fuerza Mayor a la enfermedad del virus SARS-CoV2 (novel Coronavirus 2019) evidencia la fragilidad y saturación de los hospitales y clínicas de la Secretaría de Salud y los Servicios de Salud de Veracruz para atender la pandemia.

De hecho, la revisión de la cuenta pública 2018 reveló que la Secretaría de Salud incluyó en su inventario una serie de bienes, al momento no localizados en el Centro de Alta Especialidad de Xalapa.

Es el caso de seis camas clínicas pediátricas, cada una con un costo de 47 mil 300 pesos; tres camas de cuidados intensivos, con un costo de 148 mil 500 pesos y un ventilador de volumen para traslado intrahospitalario Mindray, modelo SV300, con un costo de 683 mil 892 pesos.

Además, en el hospital civil de Xalapa, Luis. F Nachón, no aparece un ventilador no invasivo neonatal, con un costo de 580 mil pesos.

Tampoco aparecen dos Monitores de signos vitales avanzado marca PLARRE modelo SVP-10, con un costo de 93 mil 380 pesos.

A ello, se añade la simulación de licitaciones por parte de la Secretaría de Salud en ejercicios anteriores y la continuidad de los contratistas en los padrones de prestadores de servicio de Sesver.

El 9 de enero, La Opinión documentó que en la lista de proveedores de la Secretaría de Salud sobresalen los hermanos Jhossy-Ann Reyes y Hassan de Cortes Landa.

los hermanos Reyes de Cortés compitieron entre ellos por un contrato: el de  mantenimiento de un centro de salud en Moyoapan, municipio de Ixtaczoquitlán y Soledad Atzompa con un techo de 2.9 millones de pesos; contrato al final ganado por Jhossy-Ann.

La Secretaría de Salud incluyó a los hermanos Reyes de Cortés en una nueva licitación, relativa a la compra de cortinas antibacterianas para el hospital general de Ciudad Cardel.

En este caso, Hassan se inscribió en la licitación como representante legal de la persona física «Dulce Sugey Rosas Landa»; mientras su hermano, Jhossy-Ann por medio de la empresa LUMSSY S.A. de C.V., igual participó en la convocatoria e incluso, la ganó al presentar una propuesta más barata a la empresa de su hermano. Por este servicio, la Secretaría de Salud pagó 166 mil 236 pesos.

Además, La Opinión igualmente evidenció los derroches del personal de Salud, al grado de que en 2019 pagó una suma de 24 millones de pesos en viáticos.

Esta cifra de 24.4 millones de pesos se distribuye en 3 mil 643 salidas de los mandos medios de la Secretaría, con un gasto a manos llenas con los recursos pagados por todos los contribuyentes.

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