Fiscalías acéfalas, retraso en carpetas de investigación, moches y un sinfín de corrupción son apenas algunos de los problemas que imperan en la fiscalías de la zona norte y que, por cierto, la titular Carmen Vives Noceda, no ha podido erradicar desde su llegada en el mes de abril. Por si fuera poco, en pocas veces se le ha visto atender asuntos de suma relevancia y hasta cierra puertas a periodistas.
La falta de autoridad de Vives Noceda sobre los fiscales que tiene a su cargo ha ocasionado que decenas de personas sigan a la espera de que se les haga justicia y al mismo tiempo los obliga a desembolsar dinero para apurar sus asuntos.
En contraste, quien además fue Fiscal Especializada en Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción y Cometidos por Servidores Públicos, hoy en día se le ve literalmente atada de manos y sin poder hacer algo que frene el sinfín de actos de corrupción en las fiscalías. Como por ejemplo, en los distritos de Poza Rica y Papantla.
Los cambios nada acertados que promovió la fiscal regional no han sido bien vistos en esta ciudad petrolera. Desde el pasado jueves tomó posesión -por segunda vez- en Poza Rica, Faustino López Ortiz, quien cuenta con un negro historial tras su pésimo desempeño en Papantla.
Las quejas en contra no son nuevas, pues tal y como lo publicó La Opinión en ediciones pasadas, López Ortiz se ha caracterizado por condicionar dinero en complicidad con Gema Castañeda Arroyo (su brazo derecho), para convenir a intereses de imputados, pero no en cantidades mínimas pues por asunto o detenido la cantidad promedio es de más de 30 mil pesos. La historia no es nueva, toda vez que en repetidas ocasiones ha sido duramente exhibido por los medios, pero nunca recibe sanción. Como en el caso de los cien mil pesos exigidos en el caso de un homicidio culposo en Papantla y que motivó la visita de personal de Xalapa pero, como era de esperarse, no hubo castigo.
Además, en la Unidad Integral de Poza Rica lo que parece ser “el primer contacto” de las personas que acuden a denunciar o simplemente a solicitar un acta de extravío solo sirve como mero pretexto para canalizar a los agraviados con quienes pueden expedir actas a precios que van desde los 100 hasta los 300 pesos, según sea el caso.
Todo lo que ocurre en la Fiscalía es un secreto a voces. Todo mundo lo sabe pero nadie hace nada. El nuevo sistema de impartición de justicia no ha servido absolutamente de nada pues se siguen cometiendo los mismos vicios.
Por su parte, abogados aseguran que no hay control ante esos actos, y nadie, ni siquiera la fiscal regional, ha podido frenar acciones de ese tipo. Peor aún: promueve cambios que en nada benefician a la ciudadanía, como el de Faustino López Ortiz, quien arribó en días pasados a Poza Rica como fiscal de distrito, pese a que en Papantla fue criticado por varios asuntos que no supo manejar y no logró que el juez vinculara a proceso. Varios detenidos lograron su libertad por supuestas faltas de pruebas y por dejar en el olvido carpetas cuyos agraviados no le llegaron al precio.
Fuertes rumores indicaron que un grupo de abogados no descartan la idea de tomar ciertas acciones como medida de presión para que la FGE considere hacer cambios que efectivamente beneficien a la ciudadanía y que, ahora sí, desempolven carpetas que siguen acumuladas en el archivo.
Hasta la fecha siguen acéfalas las fiscalías de Coatzintla, Castillo de Teayo, Álamo, Cerro Azul, Tamiahua, varias de Tuxpan, dos de Poza Rica y otras en Papantla, lo que se traduce en retraso en las investigaciones.
Para hablar del tema, en muchas ocasiones se ha buscado a la fiscal regional pero nunca tiene tiempo de hacer declaraciones y cuando por fin se le halló, el pasado 18 de junio, simplemente cerró la puerta a los medios.
¿Será que se tenga que activar la Alerta AMBER para localizar a Carmen Vives Noceda y dé una explicación por tantas inconsistencias en las fiscalías de la zona norte?
POR CLEMENTE HERNÁNDEZ REYES

