Tuxpan, Ver.- La contaminación de los cuerpos de agua es más grave de lo que se suponía, ante lo cual las acciones aisladas de saneamiento ya no son suficientes, sino que se requieren políticas públicas contundentes para evitar que reciban más descargas residuales, advirtió el oceanólogo Roberto Santiago Bravo.
El catedrático especializado en el tema de contaminación, refirió que, igualmente, urge la aplicación de la legislación vigente para reducir la emisión de gases como el CO2 y el metano, principalmente, producido por la combustión a base de residuos fósiles, los que generan gases de invernadero y deterioran gravemente la calidad del aire.
Agregó que las consecuencias que se viven son el derretimiento de los polos, cambio climático como el que se está viviendo en todos lados, trayendo como consecuencia, entre otras, la extinción de diversas especies que no se puede adaptar rápidamente a los cambios de clima.
Insistió que en el caso de Tuxpan, la principal contaminación es por aguas negras, ante lo cual el tratamiento con plantas purificadoras es indispensable.
«El diseño y la organización de la ciudad en las partes nuevas se debe de considerar no solamente fosas sépticas, sino verdaderos sistemas de drenajes con plantas tratadoras de aguas residuales, porque en los nuevos fraccionamientos se están utilizando solamente fosas sépticas y esto no es suficiente para depurar el agua», enfatizó.
Santiago Bravo también señaló que de nada sirve que la ciudadanía separa la basura orgánica de la inorgánica, pues no se cuenta con camiones recolectores que trasladen por separado tales residuos.
Insistió que, por ello, los sistemas de gobierno tienen que trabajar en la gestión de la administración de residuos sólidos, pero sobre todo aplicar la legislación con sus respectivas sanciones para evitar mayor contaminación en distintos ámbitos.

