TAMPICO ALTO, VER.- Dos semanas después, por fin la Procuraduría del Medio Ambiente del estado (PMA) supervisó el desastre ecológico ocasionado por la compañía Petrocarriers S. A de C. V. en el ejido La Escondida, donde el derrame de más de veinte mil litros de diésel sobre un arroyo ya se extendió por lo menos en cuatro kilómetros de longitud.

Así, el inspector de la PMA, Carlos Enrique Téllez, constató y confirmó los graves daños ocurridos el pasado 13 de octubre cuando una pipa de la mencionada empresa se accidentó y arrojó el hidrocarburo al cuerpo de agua que abastece a los ejidatarios para uso humano, ganadero y agrícola.

La visita del funcionario estatal se dio el lunes por la mañana, bajo la presencia de autoridades municipales y afectados, como los ejidatarios Fermina Escamilla y Ángel Rangel.

Apenas la semana pasada, investigadores del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero habían acudido al lugar de los hechos para realizar una inspección ocular y para tomar muestras de los residuos del combustible para análisis técnicos y de laboratorio.

En esa ocasión, los enviados de la institución académica confirmaron que los daños registrados son invaluables y que es cuestión de días para que empiecen a morir los árboles que absorben el agua contaminada.

Durante su estancia en el sitio del desastre, Téllez comentó: “Evidentemente el daño ambiental se nota, está contaminado por la volcadura de una pipa, una imagen vale más que mil palabras y a leguas se nota la afectación, la nata de diésel, se llega a percibir el olor, hubo gente desmayada con dolor de cabeza”.

Ejidatarios, productores y habitantes de la zona esperan que ahora, con la intervención del gobierno estatal, haya mayor presión contra la empresa propietaria de la unidad accidentada y ésta se responsabilice para realizar labores de saneamiento e indemnizar a quienes hayan resultado afectados por los daños al ecosistema.

La tardía respuesta de la PMA acarreó críticas ciudadanas en redes sociales, como la de Carmen López Pérez, quien comentó: “Y por qué esperan tanto tiempo, en esos casos deberían actuar inmediatamente antes que se disperse y llegue a los mantos acuíferos y cause este tipo de desastres. Las empresas y el gobierno deben de preparar un plan emergente.”

Por ALF