Un equipo de investigación encontró la manera de extraer una paleta de colores mucho más completa del espectro disponible aprovechando los patrones en la naturaleza que comúnmente se perciben como negro.
Para poder entender este descubrimiento, se debe aclarar que existen dos tipos formas de estudiar y hablar de los colores; los colores luz y los colores pigmentos. Los primeros responden a los colores producidos por la luz, como los que producen las pantallas y los segundos se generan por la luz reflejada por ciertos pigmentos aplicados a las superficies, como las pinturas.
En la naturaleza, generalmente vemos colores que vienen de patrones a nanoescala que reflejan la luz de manera particular. Por ejemplo, algunos peces pueden parecer rojos porque las pequeñas ranuras de en sus escamas hacen que sólo se refleje la luz roja. Pero, hay ocasiones en que las superficies se perciben en blanco o negro, ya que las estructuras a nanoescala están completamente desordenadas, lo que hace que toda la luz se absorba o se refleje.
Según la publicación de Nature Communications, un grupo de científicos de Universidad Ludwig Maximilian de Munich, Alemania y la Universidad de Nanjing en China dirigidos por la Universidad de Birmingham encontró la forma de regular la manera en que la luz pasa a través de estas desordenadas superficies para producir colores. El estudio profundizó diferentes técnicas y experimentos que has realizado los artistas durante muchos siglos, como la copa Roman Lycurgus del siglo IV, que estaba hecha de un vidrio que se tornaba verde al pasarle la luz por delante y rojo cuando la luz se proyectaba por atrás.
En esta investigación se demostró que la manera de controlar este efecto para hacer una reproducción precisa del color. Los colores de la imagen están representados en diferentes grosores del cristal, en una placa litográfica. Los líderes del experimento pusieron una capa desordenada hecha de grupos aleatorios de nanopartículas de oro y debajo de esta capa, un espejo para formar una cavidad transparente. Esta cavidad puede atrapar en su interior partículas de luz, o fotones, los cuales se comportan como ondas dentro de esta cavidad, resuenan en diferentes frecuencias debajo de la superficie litográfica y liberando diferentes colores según la longitud de cada onda. De esta manera los investigadores pudieron reproducir con extraordinaria precisión una pintura china de acuarela.
“En física, estamos acostumbrados a pensar que la aleatoriedad en la nanofabricación es mala, pero aquí mostramos que la aleatoriedad puede conducir a ser superior a una estructura ordenada en algunas aplicaciones específicas. Además, la luz la intensidad dentro de las estructuras aleatorias que produjimos es realmente fuerte; podemos usar eso en otras áreas de la física, como los nuevos tipos de tecnologías de detección”.
Concluyó el doctor Changxu Liu, coautor del estudio en su publicación de Nature Communications.
Crédito: culturacolectiva.com
Por Abril Palomino
