Coatzintla, Ver. -Cazuelas con carne de pollo cocido y sin sal, cañe, caña, tabaco, sonido de hapangos, mascaras multicolor, danzantes, son el marco de la fiesta de carnaval dedicada al diablo, por parte de los habitantes de la comunidad Arroyo Florido.

Año con año lo hacen para pedirle a «El Otro», que haya paz, trabajo, buenas cosechas, buena salud y que no haya violencia en el pueblo.

Entre cantos y danzas, le dan de comer y le ponen tabaco encendido, y esto es todos los días de carnaval pero cuando concluye, en el monte hacen otra ofrenda y todos los danzantes pasan con el curandero para una «limpia» con hierbas y caña, para dejar ahí las malas vibras.

Son parte de las tradiciones de las comunidades de Coatzintla, en estas fechas de marzo y abril, antes de la celebración de la Semana Santa, para los feligreses de la iglesia Católica.

Por ALF