El nacimiento del sol en el solsticio de invierno semeja un colibrí, pero además su patita izquierda apenas si puede despuntar del horizonte, huitzlampa es el lugar del Sur, por eso a este colibrí cojito se le conocía como Hutzilopochtli.

Según la leyenda es hijo de la Tierra, Coatlicue y para brotar debió lanzar del cielo a su hermana la Luna, Coyoxauhqui y a sus hermanos las 400 estrellas, los huitzinahuas, a pesar de su minúsculo tamaño el colibrí nació y al lanzar sus rayos de fuego, Xiuhcoatl se apoderó del cielo, es esa la alegoría nahuatl del solsticio de invierno.

 

Por ALF