Huejutla, Hgo. – Pacientes de la Clínica de Hemodiálisis que cuenta con 10 unidades con “tecnología de punta” e inaugurada con bombo y platillo en el año 2016, acudieron a las oficinas de la Subsecretaría de Gobierno de la Huasteca y exigieron que se reactive dicho nosocomio que actualmente luce como “Elefante Blanco”.
Con cartulinas en mano, los inconformes se entrevistaron con el titular de la Subsecretaría de Gobierno en la Huasteca, Gerardo Canales Valdez a quienes le expresaron su molestia sobre dicho hospital que se encuentra inoperante y al mismo tiempo, exigir que el servicio de esta clínica, ubicado sobre la vía estatal Huejutla-Chalahuiyapa, se reactive inmediatamente para atender a los pacientes que se encuentran en riesgo latente de muerte al no recibir sus sesiones como corresponde.
En ese sentido, el grupo de inconformes, realizaron la entrega de un pliego petitorio que contiene 5 puntos básicos fundamentales sobre esta situación que vienen sorteando en medio de la contingencia sanitaria por el COVID-19.
Pidieron que es urgente y necesario que las máquinas que les permiten acceder a su tratamiento, se pongan a funcionar como se debe, además de tener otras alternativas, pues aseguran que sus sesiones no pueden esperar debido a que están en riesgo la vida de cada uno de ellos.
En el pliego petitorio, los pacientes y sus familiares solicitan los servicios permanentes de un Cardiólogo y un Nefrólogo a efecto de que esta clínica, en el que se invirtieron 20 millones de pesos para su instalación, ofrezca un servicio de calidad que merecen los huastecos.
Así mismo, exigieron que se conforme una comisión investigadora a fin de que acuda a dicha institución, catalogadas como una de las mejores a nivel país, y se cerciore en las condiciones en la que se encuentra dicho inmueble, así como todo el personal.
Oricelia Ramírez García, una de las pacientes con problemas renales, dijo que para ella es un martirio que tenga que trasladarse a la ciudad de Tampico, Tamaulipas para atenderse de su enfermedad, cuando hay una clínica en esta ciudad, pero lamentó que no esté operando al 100% y aunado a ello, presenta una serie de irregularidades que no les permite acceder a los servicios como corresponde, “es muy difícil ir a Tampico, porque, en primer lugar, no tenemos dinero; son 3 mil pesos por sesión y corremos mucho riesgo, pues a mí en lo particular no tengo carro y tengo que viajar en autobús ante el temor de que me contagie por el COVID-19”, indicó.
Explicó que el miércoles y sábado de la semana pasada, tuvo que viajar a Tampico para realizarse las sesiones, pero su situación económica es muy precaria al grado que se ha quedado sin comida y sin dinero para poder seguir subsistiendo en los próximos días, “me la hice el miércoles en Tampico y el sábado otra vez, pero ya llevo una semana sin comer”, aseguró con lágrimas en los ojos y con una impotencia de no poder hacer nada.
Aseguraron que el encargado de dicha Clínica, Francisco Nery Guillén, cada que acuden a buscarlo, no lo encuentran por ningún lado, “no contesta el teléfono, no está en permanencia en la Clínica y sólo se ha dedicado a atender sus asuntos personales”.
Y de la Coordinadora de la Clínica de Hemodiálisis de nombre Cinthia Hernández, ni se diga, “nos trata con prepotencia, corre a los familiares y las discrimina”, aseguraron y al mismo tiempo pidieron la destitución de ambos personajes, pues de lo contrario, advirtieron que harán valer los usos y costumbres.
La unidad beneficiaría a la población de Jaltocán, Huautla, Atlapexco, San Felipe Orizatlán, Xochiatipan, Yahualica, Huazalingo, Tlanchinol, Calnali, Lolotla y Tepehuacán.




